miércoles, 31 de octubre de 2007

domingo, 28 de octubre de 2007

domingo, 21 de octubre de 2007

De profesión "MAMÁ"

Un día fui a sacar el registro de conducir y la oficial que tomaba los datos, me preguntó cuál era mi ocupación. No supe como etiquetar mi trabajo de "madre" ni qué responder.
Al percatarse de esto la oficial que tomaba los datos me dijo -"A lo que me refiero es a si trabaja usted o es simplemente una..."-
Claro que tengo un trabajo, le contesté. -"Soy una mamá".
A lo que la oficial respondió: -"No ponemos mamá como opción, vamos a ponerle ama de casa." Fue la respuesta enfática de la oficial.

Había olvidado por completo esta historia hasta que un día me pasó exactamente lo mismo, solo que esta vez, en la oficina estatal.
La funcionaria era obviamente una mujer de carrera, eficiente, de mucha postura y tenia un título muy despampanante que decía "Interrogadora Oficial"."¿Cual es su ocupación?", me preguntó ella.
¿Qué me hizo contestarle esto?, no lo sé, pero las palabras simplemente salieron de mi boca:
-"Soy Investigadora Asociada en el campo del Desarrollo Infantil y Relaciones Humanas."
La funcionaria se detuvo, el bolígrafo quedo congelado en el aire y me miró como si no hubiese escuchado bien. Repetí el título lentamente, poniendo énfasis en las palabras más importantes.
Luego, observe asombrada como mi pomposo anuncio era escrito en tinta negra en el formulario.
Quisiera preguntarle", dijo la funcionaria, con un aire de interés,-
"¿Qué es exactamente lo que hace usted en este campo de investigación?".Con una voz muy calmada y pausada me escuché contestarle:
-"Tengo un programa continuo de investigación (¿qué madre no lo tiene?) en el laboratorio y en el campo (normalmente me hubiera referido a lo anterior como adentro y afuera). Estoy trabajando para mi maestría (la familia completa) y ya tengo cuatro créditos (todos mis hijos).
Por supuesto que el trabajo es uno de los que mayor demanda tiene en el campo de humanidades (¿alguna madre esta en desacuerdo?) y usualmente trabajo 14 horas diarias (en realidad son más, como 24).
Pero el trabajo tiene muchos más retos que cualquier trabajo sencillo, las remuneraciones, más que económicas, están ligadas al área de la satisfacción personal.
Se podía sentir una creciente nota de respeto en la voz de la funcionaria, mientras completaba el formulario.
Una vez terminado el proceso, se levantó de la silla y personalmente me acompañó a la puerta.

Al llegar a casa, emocionada por mi nueva carrera profesional, salieron a recibirme tres de mis asociadas al laboratorio, de 13, 7 y 3 años de edad.
Arriba podía escuchar a nuestro nuevo modelo experimental, en el programa de desarrollo infantil (de 6 meses de edad), probando un nuevo programa de patrón en vocalización.

¡Me sentí triunfante! ¡Le había ganado a la burocracia! Había entrado en los registros oficiales como una persona tan distinguida e indispensable para la humanidad como creo que somos las madres.
La maternidad,... qué carrera más gloriosa, especialmente, cuando tiene un título en la puerta, que todas deberíamos tener!!!!

Cedido generosamente por la Asociación Internacional de Masaje Infantil

¡¡¡FELICIDADES A TODAS LAS MADRES QUE PASAN POR ACÁ EN SU DÍA!!!

El cerebro primitivo.

En los seres humanos, el principal órgano en funcionamiento durante cualquier actividad sexual es el cerebro. Las ciencias biológicas modernas ven el cerebro como una glándula primitiva que secreta hormonas, pero sólo las primitivas estructuras del cerebro y las que rodean al hipotálamo –aquéllas que compartimos hasta con los mamíferos más primitivos– están activas durante la relación, el nacimiento y la lactancia. Los humanos tenemos un neocórtex –estructura cerebral recientemente descubierta– que alberga al intelecto sobre y alrededor de la estructura cerebral primitiva. Cuando este cerebro racional es sobreestimulado, tiende a inhibir la acción del cerebro primitivo. Durante el proceso del nacimiento, hay una etapa en la que a la mujer de parto le da la sensación de estar en otro planeta; para llegar a ese “otro planeta”, ha tenido que cambiar su nivel de conciencia reduciendo la actividad del neocórtex. Y al contrario, durante el proceso del nacimiento y cualquier experiencia sexual, una estimulación del neocórtex tiene un efecto inhibitorio: una conversación lógica, sentirse observada, luces fuertes, etc. Hay pocas parejas que puedan hacer el amor si se sienten observadas o si sus neocórtex se encuentran estimulados por luces fuertes o pensamientos lógicos. Resulta irónico que los mamíferos no humanos, cuyo neocórtex no está tan desarrollado como el nuestro, cuenten con una estrategia para dar a luz en privado. La sensación de seguridad es un requisito previo para mantener el estado de privacidad. Para uno sentirse seguro, antes debe de sentirse protegido. Recordemos que las primeras comadronas eran normalmente las madres de las mujeres que estaban dando a luz. Otras comadronas que sustituían a la figura materna debían ser, sobre todo, personas protectoras.

«Durante el proceso del nacimiento, hay una etapa en la que a la mujer de parto le da la sensación de estar en otro planeta; para llegar a ese “otro planeta”, ha tenido que cambiar su nivel de conciencia reduciendo la actividad del neocórtex». Tratar la sexualidad como un todo supone tener en cuenta muchas implicaciones. En las sociedades en las que la sexualidad genital está muy reprimida, las mujeres tienen una menor probabilidad de tener partos más fáciles, y a la inversa, la rutina hipercontroladora del proceso del nacimiento probablemente influye en otros aspectos de nuestra vida sexual. Es necesario un completo trabajo para estudiar estas correlaciones, las cuales están basadas en muchos textos antropológicos de la muy reciente y moderna etnología, como el trabajo de Malinowski The Sexual Life of Savages (7) y los estudios de Margaret Mead. Nos encontramos con las mismas correlaciones cuando comparamos las últimas estadísticas relacionadas con el nacimiento del s. XX en los países de Europa: los nacimientos son más fáciles en Suecia que en Italia. Por supuesto, amor y sexualidad no son sinónimos. Nadie puede definir el amor, ni nadie puede analizar con precisión los distintos tipos de amor. La última forma de amor entre los humanos debería de ser el amor a la Naturaleza, un gran respeto hacia la Madre Tierra. Durante la primera hora que sigue al nacimiento, el primer contacto del bebé con su madre es un período crítico en el desarrollo de la capacidad de respeto a la Naturaleza. Debe de existir algo en común entre la relación con la madre y la relación con la Madre Tierra. Debe de haber algunas, muy pocas, culturas en la que no exista excusa alguna para interferir en el primer contacto entre la madre y el bebé. En estas culturas, la necesidad de dar a luz en la intimidad siempre se ha respetado, culturas que se han desarrollado en sitios donde los humanos tenían que vivir sus vidas en armonía con el ecosistema, donde resultaba una ventaja desarrollar y mantener el respeto hacia la Madre Tierra. Cuando el proceso del nacimiento se vea como un período de suma importancia en el desarrollo de la capacidad de amar, ocurrirá la revolución en nuestra visión de la violencia.

Michel Odent

domingo, 7 de octubre de 2007

Casilda Rodrigáñez.

Hace tiempo, descubrí éste artículo de Casilda (que compartí con ustedes y continúa acá).
Para mi fue un antes y un después. Tanto como mujer-hembra y como mujer deseosa de aprender sobre la fisiología femenina para poder acompañar amorosamente en el transe del parto y nacimiento de un niño, sentí que este material me aportó la base del saber y el encuentro con la esencia femenina (pequeña cosa).
Hoy les comparto el nuevo material de Casilda que me sigue abriendo la cabeza :)




Nuevo libro


PARIREMOS CON PLACER


de Crimentales Editorial




Reich dijo que el mundo no cambiaría hasta que el bienestar de la criatura recién nacida no prevaleciera sobre cualquier otra consideración. Y en otro momento dijo también que mientras los úteros estuvieran contraídos y fueran espásticos, no podrían nacer y criarse seres humanos libres.


En este libro se borda la recuperación del útero espástico, cruzando la opinión de Reich con otras experiencias e investigaciones provenientes de otros campos del conocimiento. Concretamente, la autora recoge algunos elementos desperdigados de la sexología científica del siglo pasado, que abundan en la hipótesis de que el útero es el centro orgánico de estancamiento de la libido femenina; estancamiento que está directamente relacionado con el parto y el nacimiento violentos, así como en el posterior desarrollo de la crianza y socialización en el acorazamiento psicosomático.
Extraído de la página de Casilda, donde van a encontrar muchísima info, riquísima por cierto!