lunes 5 de diciembre de 2011

En busca del pesebre perfecto

Extraído de Saraillamas

Hace días me he embarcado en la búsqueda del pesebre perfecto. Hace años que había abandonado la práctica de montar el Belén en casa. Y ahora, después de convertirme en madre, la verdad es que lo veo con diferentes ojos.


La mayoría de imágenes de la Virgen María con el Niño tradicionales ahora me resultan extrañas, frías, incapaces de comunicar lo que realmente ha acontecido.


Después de ver la película de Io sono con te del director italiano Guido Chiesa (a los que sepáis algo de italiano os la recomiendo vivamente) y de investigar aquí y allá, he descubierto que en la historia de María, José y el Niño Jesús hay algo que a simple vista no se puede ver. Nos revela algo que va mucho más allá del plano religioso. Nos transmite un mensaje histórico, humano, sagrado y profano al mismo tiempo: el mensaje no es otro que el de una mujer que da a luz a su hijo, sin ser molestada, con recogimiento, en soledad, naturalmente.

Es lo que nos muestra el genio de Caravaggio en su obra “La adoración de los pastores”, la cual ilustra este post. El pintor italiano ha comprendido perfectamente este mensaje: uno de los aspectos más importantes de esta gran representación es que el pequeño Jesús, recién nacido, en lugar de estar expuesto al público en el pesebre (tal y como viene representado según la tradición popular en la mayoría de Natividades), se encuentra en los brazos de su madre, a la cual observa con admiración. Y esa adoración es recíproca. Podemos observar ese enamoramiento mutuo que adviene en el momento del nacimiento, si no se sufren interrupciones, si no se mide, si no se visita, si no se habla, si no se molesta a la madre o al niño.


La luz no ilumina la imagen divina del Niño, sino que ayuda a ensalzar el contacto y la mirada entre la madre y su hijo recién nacido.


María viene representada como una mujer que acaba de dar a luz, agotada, casi acostada en el suelo, abandonada al amor más absoluto y, a su lado, un simple saco con pocas cosas, aquellas necesarias y nada más.


No eran necesarias, y no sirven ni siquiera actualmente, cunas, cochecitos, sillitas de paseo, etc.

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lunes 9 de mayo de 2011

DE PARTOS CON PARTERAS.

LA PARTERÍA SE BASA EN LA CREENCIA DE QUE EL PROCESO DEL NACIMIENTO EN EL SER HUMANO FORMA PARTE DE LA NATURALEZA...

Marsden Wagner, Ex director del departamento Materno-Infantil de la OMS.

El parto ha sido siempre parte del mundo de la mujer. Y siempre ha habido parteras para asistir a las mujeres en el parto.

(...) Desde el principio, las parteras han desarrollado un papel central en el mundo femenino, no sólo con actos que van mas allá de la atención a la maternidad, sino incluso actos que abarcan mucho mas que el cuidado de la salud.

(...) Las parteras han comprendido siempre que la mujer en el trance del parto debía permanecer en el centro con la partera que la asistía a su lado, no sólo controlando el proceso de su parto, sino también aportando una gran dosis de
apoyo social y psicológico.

Sin embargo, los hombres necesitan estar en el centro y controlar y manejar todo lo que ocurre a su alrededor. En consecuencia, los obstetras de hoy controlan el parto y podemos encontrar, por ejemplo, la situación extrema: el manejo “activo” del parto en donde “activo” significa que el doctor desarrolla un papel activo y la mujer de parto es de todo menos activa, puesto que se encuentra totalmente despojada del control de su propio parto.

La partería se basa en la creencia de que el proceso del nacimiento en el ser humano forma parte de la naturaleza y que, claramente, ha evolucionado durante millones de años. Las parteras creen que la mayoría de las mujeres son capaces de dar a luz con apoyo y un mínimo de asistencia.

Sin embargo, los hombres confían en las máquinas, no en los cuerpos de las mujeres. Uno de los aspectos fundamentales es la espera en calma y en alerta, con consciencia. Esto no forma parte del mundo masculino y ha sido sustituido por la ansiosa necesidad de “hacer algo” de los que atienden el parto, preferiblemente con máquinas.

(...)Los médicos han sustituido a las parteras en los partos de bajo riesgo sólo para que la ciencia probara que las parteras resultan mas seguras.

(...) Las parteras siempre han entendido que el nacimiento forma parte de la vida y como la vida, no posee garantías.

(...) ¿Quién atenderá los partos de bajo riesgo? Partería. Una investigación científica considerable ha probado 4 importantes ventajas de la partería independiente:

· las parteras resultan más seguras en los casos de partos de bajo riesgo,
· realizan menos intervenciones innecesarias,
· resultan más baratas y proporcionan una mayor satisfacción.


El estudio mas esclarecedor acerca de la seguridad de un parto asistido por parteras publicado en 1998, examinaba todos los partos en EEUU, unos 4 millones de nacimientos. En comparación con los partos atendidos por galenos, los partos asistidos por parteras daban como resultado una mortalidad infantil un 19% mas baja, una mortalidad neonatal un 33% menor y un índice de bajo peso al nacer un 31% mas bajo.

Después de revisar la amplia evidencia de la seguridad de las comadronas, un artículo recientemente publicado en una revista obstétrica concluía: la búsqueda de literatura científica fracasa a la hora de encontrar un solo estudio que demuestre peores resultados con parteras que con médicos en mujeres de bajo riesgo. La evidencia demuestra que la atención primaria que proporcionan las parteras es tanto o mas segura incluso que los cuidados de los médicos.

La EVIDENCIA CIENTÍFICA muestra que, en comparación con los partos atendidos por médicos, los atendidos por parteras presentan según las estadísticas muchas menos amniotomías (rotura de la bolsa provocada), mucho menos uso de fluídos o medicación intravenosa, menos monitorización fetal electrónica de rutina, menos uso de narcóticos, menos uso de anestesia, incluído el bloqueo peridural para el dolor del parto, menos inducción y aceleración del parto, menos episiotomías, menos forceps, menos extracciones por ventosas, menos cesáreas y mas partos vaginales después de
cesáreas.

viernes 15 de abril de 2011

EN BRAZOS: la importancia del contacto físico y del apego

Biberones, chupetes, cochecitos, cómodos sillones regulables, adaptadores para el auto y la bicicleta, cunas transportables, desarmables, sofisticados accesorios con sonidos, colores, formas…sin duda alguna la industria ha diseñado todo tipo de implementos para transportar, alimentar, dormir, entretener y estimular a nuestros bebés. En unas pocas décadas se nos han vuelto necesarios, imprescindibles. Se han ligado indisolublemente a la imagen del bebé sano y feliz. De algún extraño modo hemos conseguido que hoy, un bebé que no usa chupete, que toma el pecho o va en brazos de su madre sea la excepción y no la norma. Es tan inusual, que quienes optan por una crianza con apego y con respeto por las necesidades de los bebés, se ven amenazados por toda clase de teorías y condenas que aseguran que su hijo no está sano y que, de no intervenir a tiempo, las consecuencias serán muy graves. Brazos, ¿hasta cuándo? La mayoría de los bebés comienzan a andar alrededor de los 12 meses de vida. Dan unos pocos pasitos y la familia contenta celebra que “ya camina”. Sin embargo, pasarán aún un largo par de años hasta que este niño que hoy a tientas logra mantenerse unos segundos en pie, pueda caminar sin perder el equilibrio, correr, sostenerse en un solo pie, retroceder, detenerse de pronto. De modo que caminar, lo que se dice caminar, es algo que se aprende completamente pasados los 3 años de vida. A pesar de esto, todos sabemos que aún luego de esa edad, los niños se cansan con gran facilidad y piden brazos. O sea que desde el aspecto físico, los niños necesitan ser cargados en brazos por lo menos para trasladarse de un lado hacia otro hasta que estén en condiciones plenas de hacerlos por sí mismos. En la práctica, nuestros hijos piden brazos por muchos otros motivos además del que acabamos de mencionar: al estar cansados, con sueño, cuando se lastiman, se asustan, se intimidan, se cansan de mirar el mundo a la altura de rodillas y patas de las mesas, e incluso por motivos que sólo ellos conocen. En estos casos, nunca falta una tía (con las mejores intenciones, claro), una suegra, una vecina o incluso una perfecta desconocida, que se siente en el deber de alertarnos: “lo vas a malcriar”. Esta sentencia abre varias cuestiones que podemos analizar. La primera de ellas es la creencia de que estar en brazos es algo que no debe ocurrir, y desde luego NUNCA en una “buena” crianza. Es algo malo, que se hace para darles el gusto a los hijos, y parece imposible que para los papás resulte placentero o lo disfruten. Otra cuestión interesante es la idea de que si le das algo a tu hijo que le gusta, luego nunca dejará de pedirlo. Parecería que los bebés fueran adictos en potencia, que una vez que satisfacen sus necesidades con algo, no podrán dejar de pedir más. Personalmente, no he visto niños con problemas para dejar el cochecito o la sillita del auto cuando están maduros para ello. Y tampoco niños de 10 años pidiendo ser alzados en brazos. En algún momento de la evolución, simplemente dejan de pedir lo que ya no necesitan. Las edades que tomamos como referencia para el desarrollo de nuestros hijos, están puestas de un modo arbitrario y no coinciden con la realidad por mucho que intentemos forzarlos. Otro mensaje que se desliza en estas sentencias es que el niño no necesita estar en brazos, lo pide sólo para molestar, o por capricho, o porque nos “tomó el tiempo”. Evolutivamente, un niño de tan corta edad, no tiene capacidad de elucubrar un plan tan especulativo, ni puede aprender el concepto de tomar ventaja, de aprovecharse de los demás. Las cosas para ellos son más simples: me siento cansado, triste, inseguro, y busco refugio en el lugar que me da más tranquilidad, junto al corazoncito de mamá, entre sus brazos, acurrucado. La intención es clara y sencilla: pido aquello que necesito”. “Un aspecto fuerte dentro de quienes desaprueban el contacto estrecho con los bebés o la satisfacción de sus necesidades, es el fantasma de la dependencia que le generará al bebé estar en brazos, tomar teta, compartir la cama con sus papás, etc. Veamos un poco de dónde surge esta idea. El apego Esta dependencia de la que venimos hablando, tiene un nombre en la literatura psicoanalítica, se llama apego. El apego es la capacidad de formar y mantener relaciones. Como el ser humano vive en comunidades y es interdependiente de los otros seres humanos, es importante que aprenda desde pequeño a establecer lazos con los otros, y para preservar la especie, éstos deben ser estrechos y estables. Estos lazos otorgan bienestar, seguridad, consuelo, placer… Y la amenaza de pérdida del objeto al cual nos hallamos apegados, provoca ansiedad, angustia, temor. La primera relación de apego que desarrollamos luego de nacer, es aquella que se da con nuestra madre. En el momento del parto, mamá y bebé segregan hormonas –opiáceos- que les facilitan –en condiciones de intimidad y contacto físico- este sentimiento de dependencia mutua, de fusión que ambos necesitan. En condiciones naturales, una mamá que acaba de parir, abrazará a su bebé, ambos se mirarán a los ojos, emitirán sonidos, ella comenzará a acariciarlo suavemente, primero por las extremidades, y luego de a poco se estrecharán e intentarán mantener este contacto piel con piel durante todo el tiempo que les sea posible. La madre no puede dejar de mirar a su bebé con los ojos bien abiertos, le hablará con un tono de voz agudo pero de baja intensidad, con una gran sonrisa, y en pocos instantes este bebé estará listo para reconocer el olor de su madre de entre muchos otros olores, para diferenciar su voz, y se calmará mucho más rápidamente si es acunado por ella y no por otra persona. Durante estas dos primeras horas de vida, el bebé estará en un estado de alerta máximo que no volverá a repetirse hasta que hayan pasado algunos meses. Será incluso capaz de imitar expresiones del rostro de una persona que establezca un contacto visual directo con él a una distancia desde donde pueda verlo. Todo está preparado hormonalmente para que esta mamá y este bebé se enamoren el uno del otro, y desarrollen una fuerte dependencia mutua. Sin embargo, en la gran mayoría de los casos, estas primeras horas son utilizadas para realizar los primeros controles del recién nacido, a cargo de extraños, rodeados de estímulos luminosos, sonoros, y también dolorosos e invasivos. Todos ellos evitables o por lo menos, postergables. Naturalmente, tanto si se produjo esta separación como si no, mamá y bebé querrán estar juntos, reencontrarse, reconocerse, estrecharse y mantenerse muy cerca el uno del otro. Ese bebé que hasta hace unas horas era parte del cuerpo de otra persona, cuyo cuerpo estaba en contacto con un líquido tibio, con sonidos y movimientos, se encuentra perdido en una cuna, lejos de todo lo conocido y por ello llorará intentando recuperar aquellas sensaciones reconfortantes. Esta relación primera, será el modelo sobre el cual se edificarán todas las posteriores relaciones del niño. Si cada vez que necesitó consuelo lo obtuvo, si cada vez que necesitó a su madre la encontró, si sus necesidades de afecto y cobijo fueron atendidas, será un modelo que quedará incorporado como reasegurador, confiable, y cuando llegue el momento de comenzar a independizarse, siempre le resultará mucho más fácil si sabe que ante cualquier ansiedad o angustia, mamá estuvo allí”. La cultura del desapego El apego y el desapego son pautas culturales. En aquellas culturas que funcionan comunitariamente, se necesita criar a los niños de modo que sean solidarios, capaces de compartir, generosos, para que puedan priorizar el bien común del grupo. En culturas como la nuestra, se necesita que los niños sean independientes, y que aprendan a autoabastecerse, porque al llegar a adultos, importará la competitividad, el individualismo, el éxito personal y el poder. Por eso se necesita comenzar desde temprano. Separar a los bebés de sus madres precozmente, que aprendan rápidamente a sostener su biberón para que quienes lo cuidan no tengan que estar tan atentos; que se adapten a las canguro o a las guarderías sin llorar; que duerman solos toda la noche; que jueguen sin compañía; que dejen rápido los pañales; que se queden a dormir en casas de parientes o amigos, etc. Desde luego que estos requerimientos están pensados desde un mundo adulto que necesita rápidamente volver a la “normalidad”, hacer de cuenta que “aquí no ha pasado nada”, y amoldar a este bebé al ritmo de vida que tenía la casa antes de su llegada. Si pudiéramos relatar en primera persona un día en la vida de un bebé, teniendo en cuenta que sus necesidades básicas incluyen brazos gran parte del día, teta a demanda y presencia materna constante, comprobaríamos sorprendentemente que la mayor parte del tiempo, estas personitas de escasas semanas de vida-o incluso días-, postergan o renuncian a sus necesidades para hacernos el favor de permitirnos continuar con nuestra vida adulta: duermen solos en su cunita una o dos horas, se quedan en la guardería, aceptan un trozo de silicona –sin duda una mala imitación del pezón de mamá- para succionar, y nos esperan durante horas mientras hacemos nuestros quehaceres, o cumplimos con nuestra jornada laboral. Algunas mujeres sienten una gran preocupación por retomar su vida social, su silueta, sus actividades recreativas, su vida amorosa, y para esto es necesario que el bebé se esté quietecito, que duerma mucho, que no llore, que juegue solito y que se relacione con cualquier persona que esté dispuesta a quedarse a su lado. Esto es lo que se espera de un bebé casi desde las primeras semanas de vida. Si entendemos esto como “criar”, por supuesto que cargar al bebé en brazos, amamantarlo, dormir en la misma cama con él y satisfacer sus necesidades, será “malcriarlo”. Porque una vez que se ha dormido plácidamente en los brazos de mamá, y se ha abierto un ojo entre sueños y ella sigue estando allí, y al abrir la boca se encontró con su pecho dispuesto a cobijarlo y así se ha pasado todo el día, es lógico, comprensible y hasta esperable, que ningún bebé quiera conformarse con menos!!! Los adultos también necesitamos abrazos. Nos demostramos el afecto con caricias, con besos, con miradas, con palabras cariñosas. Nunca dejamos de necesitar este tipo de comunicación”. Cómo crear vínculo Poner al bebé al pecho, acunarlo, amamantarlo, acariciarlo, hablarle suavemente, sonreírle, cuidarlo, protegerlo, son actitudes que promueven la experiencia del vínculo. Los investigadores de estas temáticas, consideran que el factor más importante en la constitución del apego es el contacto físico positivo -expresado por las actitudes mencionadas anteriormente- ya que éste causa respuestas neuroquímicas en el cerebro que permiten que los sistemas cerebrales responsables del apego se desarrollen normalmente. Durante los tres primeros años de vida el cerebro alcanza el 90% del tamaño adulto y coloca en su lugar la mayor parte de los sistemas y estructuras que serán responsables del funcionamiento emocional, conductual, social y fisiológico para el resto de la vida. Por eso las experiencias de vinculación repetitivas durante la infancia proveen una base sólida para futuras relaciones saludables. Por el contrario, la inconsistencia del vínculo emocional o la falta de satisfacción de estas necesidades básicas de sostén, afecto y reconocimiento, generan conductas de ansiedad y desconfianza de los bebés hacia sus cuidadores. Los bebés pueden reaccionar a esta situación de múltiples maneras, que influirán ciertamente en la consolidación de un modelo de vinculación que luego harán extensivo al resto de sus relaciones. Que los niños se queden quietecitos en la cuna, que duerman toda la noche, que se valgan por sí mismos, son conductas que fomentamos para comodidad de los adultos, pero no son evolutivamente normales para niños pequeños. Si nuestros hijos pasan largas horas en compañía de extraños, ensayan intentos de enfrentar el mundo lejos de los brazos de mamá, hacen lo posible por dormirse en su cunita, están haciendo el máximo esfuerzo para acomodarse a un mundo adulto que dispone de pocos instantes para conectar con ellos. Son ellos quienes, a pesar de su pequeñez y su inmadurez, están sosteniendo nuestras necesidades, y aceptan sin rencores que en nombre de las buenas costumbres, les tildemos de caprichosos y malcriados. “CUANDO NOSOTROS ESTEMOS MENOS OCUPADOS, ELLOS ESTARÁN DEMASIADO GRANDES…” Lic. María Paula Cavanna. Psicóloga y fundadora de UPA Nota extraída de Mucho Mamá, blog que recomiendo visitar!

lunes 4 de abril de 2011

BENEFICIOS DEL COLECHO

Siempre vale la pena seguir informándonos sobre colecho...

El antropólogo James Mackenna de la Universidad de Indiana, EEUU, publicó dos estudios en 1997 en el Pediatrics.

Controló con monitores en laboratorio el sueño de madres dormidas con sus bebés. Se trataba de establecer las diferencias entre los bebés solitarios y los que dormían acompañados. Se registraron las ondas cerebrales (EEG), los movimientos de los ojos, el mentón, tono muscular, la respiración y el ritmo cardíaco. Los movimientos de ambos se registraron mediante una cámara de infrarrojos. Los resultados fueron asombrosos: madre y bebé cuando duermen juntos están sincronizados, los movimientos y la respiración de cada uno afectan al otro.

Durante el sueño los bebés tienen un patrón diferente al de los adultos. Los bebés presentan más y mayores períodos de sueño ligero llamado REM con movimientos rápidos de los ojos, (en inglés Rapid Eye Movement) Hay cuatro niveles diferentes de REM numerados del 1 al 4. El sueño profundo se produce en los niveles 3 y 4. Los bebés pueden pasar por episodios de apnea que pueden durar hasta 15 segundos pero, si el mecanismo automático de la respiración no se dispara, el niño se despierta y reinicia su respiración sin problema alguno. Esto es fácil si se encuentra en un período de sueño ligero por ello los bebés no duermen profundamente como los adultos. Necesitan estar alertas para mantenerse vivos.

Según Mackenna el roce, el movimiento, el sonido de la respiración, la temperatura, el intercambio de gas carbónico y las vocalizaciones del sueño del acompañante del bebé ejercen una influencia positiva.

La sincronización entre los ciclos de sueño mamá-bebé cuando duermen cerca y comparten la misma cama aumenta la presencia de fases REM en ambos incrementando así la alerta de la madre y la sensibilidad del bebé a cualquier movimiento de su madre ayudando a disminuir y corregir los episodios de apnea. El SIDS se presenta más en niños varones, con peso inferior al normal, prematuros, y entre los tres y cuatro meses de edad.


Resultados

Estudios científicos demuestran que el contacto cercano durante el sueño entre el bebé y sus padres tiene beneficios que incluyen: despertares sincronizados entre ambos, una mejor estabilidad cardio-respiratoria y oxigenación de los niños, menores episodios de llanto, mejor termo-regulación y mayor prevalencia y duración de la lactancia. Está científicamente demostrado que la lactancia materna por sí misma es un factor de prevención del SIDS. Al facilitar la lactancia materna el colecho ayuda a prevenir el SIDS. El colecho en sí mismo, al sincronizar los ciclos de sueño madre/bebé, así como dormir en la misma habitación que los padres previene el SIDS. El colecho no aumenta la incidencia de SIDS salvo quizás en circunstancias muy especiales (madre que fume durante el embarazo y en presencia del bebé, estar dograda...)

Conclusiones

Es importante que las madres reciban información adecuada que les permita tomar decisiones conscientes y responsables sobre la crianza de sus hijos.

Por ello deberían ser informadas de las medidas preventivas del SIDS y de los factores de riesgo potenciales; de las ventajas del colecho y de lalactancia prolongada siguiendo las recomendaciones de OMS/UNICEF.

Los bebés no están capacitados para dormir solos hasta que están madurospara reaccionar ante un fallo respiratorio durante la fase de sueño profundo.



El sueño en las distintas culturas

La incidencia más baja de SIDS ocurre en los países asiáticos, especialmente en Japón y Hong Kong donde el colecho está incorporado culturalmente desde antaño. También mencionar la baja incidencia del SIDS, respecto al resto de la población, en algunas áreas de Londres habitadas por inmigrantes de Bangla Desh, los cuales continúan con la costumbre de realizar colecho.

Las autoridades de Nueva Zelanda recomiendan oficialmente que, al menos durante el primer año de vida, los niños duerman en la habitación de sus padres, aunque sea en su propia cuna, a partir de los estudios realizados por Mitchell y col. (Lancet 1996; 347:7) que muestran una clara reducción de SIDS en relación con el colecho.

La tasa mayor está en Estados Unidos: dos de cada1000 nacidos con vida (casi uno por hora), uno de los países occidentales más reacios a la práctica del colecho.


El medio y el ambiente de crianza podrían tener relación con el SIDS

En los últimos cinco años el simple acto de cambiar la posición del niño para dormir ha disminuido significativamente la proporción de SIDS. En un principio los expertos decían que era conveniente poner al bebé boca abajo a fin de que no se ahogara con su propio vómito. Pero la baja incidencia del SIDS en relación con la posición supina aconsejó que los padres acostaran al bebé boca arriba. El cambio fue espectacular. En Reino Unido reducción del 90% entre1981 y 1992; en Holanda, Australia y Nueva Zelanda la reducción fue de un 50%. En EEUU menos porque este cambio ha sido menos publicitado y menos aceptado. Al contrario dela postura boca abajo, la postura boca arriba o de lado favorece el aumento delas fases de sueño ligero por lo que es más fácil que el bebé se despierte después de un episodio de apnea.

La posición del bebé puede influir y nos ayuda a explicar por qué las culturas no occidentales están menos afectadas por el SIDS. En estas culturas los bebés duermen con la madre y maman a voluntad durante la noche. La investigación de Mackenna ha demostrado que, cuando la madre acuesta el bebé con ella, siempre lo pone boca arriba. Esta posición le permite darle el pecho y vigilarle con más facilidad; además el bebé se mueve con mayor libertad. La alimentación materna, por sí sola, también protege contra el SIDS, porque la lactancia nocturna frecuente combate la hipoglucemia y asegura que la madre esté atenta. Naturalmente las madres no eligen la posición supina porque evite el SIDS, sino porque les parece natural.

Algunos estudios han demostrado que el colecho puede ser una práctica que puede aumentar la incidencia de SIDS pero sólo en determinadas circunstancias como son:

* Que la madre sea fumadora y haya fumado durante el embarazo.
* Que los padres hayan consumido alcohol o drogas.
* Que el colecho se produzca en condiciones de hacinamiento.

Es difícil globalizar el concepto de que el colecho sea una práctica peligrosa cuando se realiza culturalmente en la mayoría de comunidades del mundo, con excepción de los países industrializados, donde comenzó a discontinuarse en los últimos 200 años.

El antropólogo James MacKenna, en dos estudios publicados por él en el año 1997, comprobó que los bebés que realizan colecho con su mamá duplican el número de veces que se amamantan por la noche, en relación a aquellos bebés que no lo hacen, llegando a prolongar el tiempo de lactancia hasta en un 40%.

Estos estudios colocarían la práctica del colecho como factor de prevención del Síndrome de Muerte Súbita infantil, por impactar positivamente en la lactancia materna.


Estudios de adultos en coma o de gemelos primerizos han mostrado que la presencia de otra persona en la habitación o de su hermano en la incubadora mejora significativamente el ritmo cardíaco y la presión sanguínea. También se cree que durante las primeras semanas de vida del bebé, su ritmo respiratorio no es suficientemente maduro y es frecuente el caso de apneas. Si la madre duerme a su lado, además de amamantarle más y mejor, se establece un vínculo tal que los ciclos de sueño de ambos se sincronizan, de manera que a menudo la madre se despierta unos minutos antes de que el bebé


En un congreso de la Asociación Americana para el Avance Científico, se comentó la relación física entre los niños con problemas de estrés y las disfunciones de personalidad en la edad adulta. Los niños que se dejan solos para dormir y no se toman en brazos para confortarlos pueden crecer con desordenes postraumáticos y problemas de personalidad, dijo el Dr. Michael Commons de la Escuela Médica de Harvard, según un estudio realizado por él y sus colegas. La idea de que los bebés necesitan contacto físico no es innovadora. Por eso, cada vez se dejan menos que lloren a sus anchas (para ensanchar pulmones, como decían las abuelas). Pero estos investigadores dijeron que se está empezando a encontrar evidencias de cambios físicos cerebrales causados por el estrés durante la infancia.


"En una gran mayoría de culturas, los hijos duermen con sus padres", dijo el Dr. Commons en su ponencia. "Para un bebé, dormir solo es muy estresante. Lo vemos claramente porque los bebés lloran." Los científicos han encontrado niveles mucho más elevados de la hormona del estrés, la cortisona, en bebés que lloran. El Dr. Commons sugiere que la constante exposición al cortisol en la infancia, causa daños físicos en el cerebro. "Hace que se sea más sensible al efecto del estrés, que aumente la incidencia de enfermedades mentales, y que resulte mucho más difícil sobreponerse", comentó el Dr Commons. "Estos cambios son reales y no desaparecen con el tiempo."


En occidente, se espera que los niños sean autosuficientes y que se las apañen lo antes posible. "No tienen los recursos emocionales para encontrar consuelo y la experiencia se vuelve insoportable", dijo el Dr. Commons. "Se ensalza el individualismo y la imposibilidad de resolver situaciones estresantes es causa de burla y desprecio. El apoyo ante el fracaso y las respuestas emocionales al estrés no forman parte de nuestra cultura."


Otras culturas enseñan a los niños a acercarse a los demás cuando el soporte emocional y físico es necesario. "Los niños duermen tocando a sus padres", dijo. "Son transportados en contacto con sus padres o de otro miembro de la familia." Especialmente los bebés menores de 8 meses deberían dormir con sus padres y tener un adulto cerca todo el día para que les conforte y les proporcione seguridad.


El Dr. Commons citó teorías que afirman que tal soporte constante hace que los niveles de cortisol sean menores, lo que contribuye a que las estructuras corticoides del cerebro se desarrollen mejor. Dijo que muchas enfermedades mentales como las fobias, ansiedad, narcisismo, violencia y depresión, en aumento en países industrializados, apenas existen en sociedades más primitivas.


El Dr Commons asumió que todavía no se dispone de pruebas concluyentes de su teoría, a pesar de que se están llevando a cabo ensayos para mostrar qué estructuras del cerebro funcionan en los casos de estrés.


Mencionó, asimismo, que los padres deben meditar con mucho cuidado cómo tratan a sus hijos. "Yo creo que los niños deben ser acariciados, abrazados y besados", dijo, "los bebés en los centros infantiles no deberían ponerse por separado a dormir en sus cunas, sino dejar que se toquen."


Referencias: Harvard Researchers Say Children Need Touching and Attention

lunes 28 de marzo de 2011

Obediencia o sentido común

Tenemos muy arraigado el concepto de obediencia, porque casi todos quienes somos adultos hoy, hemos sido criados en base al sometimiento a los deseos o necesidades de alguien más poderoso. El más débil obedece al más fuerte que emite órdenes sobre cómo vivir, comportarse, comer, dormir o relacionarse. Si hemos obedecido como corresponde a los mandatos de otros individuos -generalmente nuestros padres- es posible que nos hayamos acomodado desde muy pequeños a sus necesidades o su moral y por lo tanto hemos obtenido beneficios. El más importante es haber sido aceptados. Hasta ahí, las cuentas dan bien. Sin embargo, hay algo sutil que sucede mientras somos niños, que es imperceptible pero opera a cada instante, que es la pérdida de nuestro pulso básico mientras hacemos grandes esfuerzos para adaptarnos a la modalidad de los mayores. Se desvanece esa voz interior que nos guía y que nos hace únicos. Extraviamos la autenticidad para situarnos en este mundo, en armonía con “eso que somos”. Y así perdemos sin darnos cuenta, el sentido común, que en nuestra sociedad es el menos común de los sentidos. Nos quedamos sin esa brújula interna que nos alumbra para indicarnos lo que nos compete y lo que no, lo que nos hace bien o nos hace mal, lo que encaja con nuestra personalidad o lo que nos lastima. Después de años de esfuerzos para acomodarnos a aquello que les conviene a los demás, hemos dejado de ser convenientes para nosotros mismos. Entonces estamos en peligro. En primer lugar, porque nuestros padres -mientras no sean molestados- no registran que haya algún problema. En segundo lugar, porque el rencor, la soledad, la rabia y el desamor crecerán en nuestro interior, y alguna vez ese cúmulo de sensaciones negativas, explotarán. Desde el punto de vista de los adultos, imponemos a nuestros hijos obediencias desmedidas y alejadas del ser esencial de cada uno de ellos, perpetuando un desastre espiritual colectivo. Tengamos la humildad de no pretender que nadie nos obedezca. El único que debe ser obedecido, es el corazón. Laura Gutman.

miércoles 9 de marzo de 2011

MUJERES...

Hace más de 160 años las mujeres comenzaron a organizar un movimiento, tanto para defender sus derechos como para recuperar antiguas tradiciones. Las Naciones Unidas adoptaron este día, como el Día de la Mujer, en memoria de un traumático acontecimiento que puso de manifiesto las condiciones inhumanas en las que se obligaba a trabajar a las mujeres. El Día Internacional de la Mujer es hoy una cita política y social de reflexión sobre la vida de las mujeres en todo el mundo pero desde la antigua Grecia, Alejandría, Roma, África y Japón, se celebraban en el mes de marzo rituales y homenajes en honor de las mujeres y su poder. En Roma las "Matronalias" honraban a la diosa protectora de las mujeres y la familia. Se encendían antorchas en los templos, se ofrecían plegarias y las mujeres recibían regalos de los hombres. En Irlanda era la fiesta de Rhiannon donde las vírgenes vestales, sacerdotizas de la diosa del fuego purificador, Vesta, la inspiradora, era evocada y se encendían velas en su nombre para obtener inspiración. En la Inglaterra antigua, este era originalmente, el día de la Madre. En Japón tenía lugar la fiesta de las muñecas, especialmente celebrada para las niñas cuyas muñecas representaban a sus antepasadas. En el norte de África se honraba a la reina madre, Isis, cuyo culto se extendía por Asia y Europa. La imagen egipcia (donde la reina Isis era el trono, la autoridad y la cultura) en la que se ve a la Diosa dándole el pecho a su hijo, se extiende luego a la imagen Cristiana de Maria y Jesús, representando el vinculo fundamental sobre el que se construyen las sociedades. Al ser el mes de la llegada de la primavera en el norte, estas celebraciones iniciaban los festivales de bienvenida de las flores, los colores, los frutos. La fertilidad, la alegría, el juego y los verdores de la primavera. La fiesta de Afrodita y su amante Adonis, celebraba a los enamorados y la felicidad de las parejas así como las "Liberalias" permitían, en la misma época, a los esclavos hablar libremente y hacer honor a ciertas libertades que iban más allá de los limites normalmente impuestos, como luego fueron los carnavales, también festejados en esta época. La víspera de Purin entre los judíos, festeja a la reina Ester que salvó a los judíos de Hamán que pretendía matarlos; es un día para pensar en el poder de las mujeres y la victoria de las estrategias femeninas sobre la violencia de los hombres. Las fiestas de Minerva, la diosa de las artes y las ciencias; de Hilaria, la diosa de la risa; la de la diosa alemana Eostara, del renacimiento y la regeneración; así como la de Hipatia (la pagana divina que enseñó en Alejandría a todos los maestros filósofos y eruditos) llaman a la inteligencia, el ingenio, la creatividad, la osadía, el humor y nos animan a celebrar en estos días nuestras propias fiestas en honor a la mujer!



Jaqui Zieler


(A partir de Cada Día es una Fiesta, de Z.Budapest)

lunes 28 de febrero de 2011

No quiere dormir solo

¡Por supuesto que los niños no quieren dormir solos! Ni quieren, ni deben. Los bebés que no están en contacto con el cuerpo de sus madres, experimentan un inhóspito universo vacío que los va alejando del anhelo de bienestar que traían consigo desde el período en que vivían dentro del vientre amoroso de sus madres. Los bebés recién nacidos no están preparados para un salto a la nada: a una cuna sin movimiento, sin olor, sin sonido, sin sensación de vida. Esta separación del cuerpo de la madre causa más sufrimientos de lo que podemos imaginar y establece un sin sentido en el vínculo madre-niño. No pasa nada si traemos a los niños a nuestra cama. Todos estaremos felices. Sólo basta con hacer la prueba para constatar que el niño se duerme entre sonrisas, que la noche es suave y que no hay nada que pueda ser contraproducente cuando hay bienestar. Lamentablemente las madres jóvenes desconfiamos de nuestra capacidad para comprender los pedidos de nuestros hijos que son inconfundiblemente claros. Circula socialmente la idea que satisfacer las necesidades de un bebé los convierte en “malcriados”, aunque paradójicamente, obtenemos una y otra vez el resultado opuesto al esperado, ya que en la medida que no dormimos cuerpo a cuerpo con los niños, ni los tocamos, ni los apretamos… ellos van a reclamar más y más. Pensemos que el “tiempo” para los niños pequeños aparece como un hecho doloroso y desgarrador si la madre no acude, a diferencia de las vivencias dentro del útero donde toda necesidad era satisfecha instantáneamente. Ahora la espera, duele. Si los niños deben esperar demasiado tiempo para encontrar confort en brazos de su madre, se aferrarán con vigor a los pechos, mordiendo, lastimando o llorando, apenas tengan acceso al cuerpo materno. El miedo será la principal compañía, porque sabrán que la ausencia de la madre volverá en cualquier momento a devorarlos. Los niños tienen razón en reclamar contacto físico ya que son totalmente dependientes de los cuidados maternos. Tienen conciencia de su estado de fragilidad y hacen lo que todo niño sano debe hacer: exigir cuidados suficientes para su supervivencia. La noche es larga y oscura, y ningún niño debería atravesarla estando solo. ¿Hasta cuándo? Hasta que el niño no lo necesite más.

Laura Gutman.

viernes 11 de febrero de 2011

80 médicos estadounidenses contra las vacunas:

Documento del International Medical Council on Vaccination

Nota extraída De El Blog Alternativo

“Si los niños de EE.UU. recibiesen todas las dosis recomendadas de todas las vacunas recibirían hasta 35 vacunas que contienen: 113 diferentes tipos de gérmenes en partículas, de 59 sustancias químicas diferentes, 4 tipos de células animales y albúmina humana procedente de tejidos de fetos humanos abortados”

“Si usted piensa que no tiene que preocuparse de las vacunas debido a que sus hijos ya son mayores se equivoca. Hay más o menos 20 vacunas actualmente en desarrollo para el lanzamiento en los próximos años. Todas ellas dirigidas a adolescentes y a adultos”
International Medical Council on Vaccination


Las vacunas ya nacieron en el siglo XIX con profesionales en contra de esta práctica médica. Hasta ahora, las voces disidentes que cuestionan distintos aspectos de las vacunaciones (ingredientes, conservantes, número de dosis, edad, combinaciones, etc.) han estado presentes pero de forma discreta y haciendo poco ruido.

Sin embargo, en los últimos tiempos, y especialmente a raíz de los escádanlos con la gripe A y la vacuna del virus del papiloma humano, el movimiento antivacunal ha cobrado protagonismo y es mucho más fácil que antes acceder a información crítica y encontrar médicos abiertamente contrarios a la práctica general sobre este tema en muchos países del mundo. No es algo de un autor o un estudio concreto, sino una corriente global.

Un ejemplo de ello es el documento titulado “Vaccines: get the full story” publicado por International Medical Council on Vaccination en el que 80 médicos de distintas especialidades y docentes de Medidina en EEUU alertan sobre los riesgos de las vacunas y rechazan las recomendaciones oficiales al respecto.

Un resumen del El documento está disponible en 9 idiomas, incluido castellano, y en él se enumeran los efectos secundarios documentados de las vacunas, se trata el tema del autismo, se explican porqué muchos médicos no vacunan a sus familias, se advierte de los ingredientes de las vacunas y su proceso de fabricación, se informa de los resultados de un amplio estudio con niños no vacunados vs vacunados, se denuncian los conflictos de intereses en este tema y se acusa a la industria farmaceútica de lucrase a expensas de los daños de estos medicamentos.

A continuación resumimos sus conclusiones sobre el negocio de las vacunas, exponemos los componentes y los datos de ese estudio comparativo:


*Las compañías farmacéuticas ganan miles de millones de dólares en las vacunas
*Las compañías farmacéuticas ganan decenas de miles de millones de dólares en los fármacos administrados para tratar los efectos colaterales y las enfermedades causadas por las vacunas
*Las vacunas son la columna vertebral del sistema médico. Sin vacunas, bajarían los costes sanitarios porque tendríamos a la sociedad en general muy saludable
*Las compañías farmacéuticas, las compañías de seguros y el sistema médico se enriquecen cuando usted se enferma
*Las vacunas no dan inmunidad de por vida, por eso hay las vacunas de refuerzo que recomiendan a sus hijos
*Cada dosis de refuerzo aumenta el riesgo de efectos secundarios
*Los efectos secundarios de las vacunas pueden causar enfermedades por el resto de su vida. En realidad, hay muchos medicamentos para tratar los efectos secundarios causados por las vacunas.

Algunos ingredientes de las vacunas. ¿Cómo es posible que las vacunas sean perjudiciales para la salud?

*Virus errantes o bacterias procedentes de los cultivos de células animales con las que preparan las vacunas en los mismos laboratorios
*El mercurio, una neuro‐toxina de la cual hay buena documentación, se encuentra todavía en las dosis de vacunas múltiples contra la gripe en todo el mundo. Vestigios de este metal pesado aparecen también en otras vacunas
*El aluminio, veneno que puede causar patologías de la médula ósea, en el hueso y degeneración cerebral
*Células animales de: monos, riñones de perro, gallinas, vacas y seres humanos.
*El formaldehido (líquido utilizado para embalsamar) es conocido a nivel mundial como carcinógeno.
*El polisorbato 80, se sabe que causa infertilidad en ratones hembras y atrofia testicular en ratones machos
*Gelatina de cerdos y vacas, se sabe que causa reacciones anafilácticas, se encuentra en grandes cantidades en la vacuna triple vírica y en las vacunas contra la varicela y el herpes zóster.
*Glutamato monosódico (MSG) en vacunas inhaladas contra la gripe, se sabe que causa trastornos metabólicos (diabetes, por ejemplo), convulsiones y trastornos neurológicos, entre otros

¿Hay algún estudio o investigación que demuestre la diferencia entre niños vacunados y no vacunados?
El proyecto Cal‐Oregon (http://www.generationrescue.org/pdf/survey.pdf) que fue financiado por Generation Rescue y controlado por padres de niños vacunados y no vacunados. De los 17.674 niños incluidos en la encuesta se demostraron los siguientes resultados:

Los niños vacunados tenían:

**El 120% más de asma
**El 317% más de TDAH
**El 185% más de trastornos neurológicos
**El 146% más de autismo

Al final del documento ofrecen bibliografía al respecto con webs y libros, incluido uno en castellano: “Vacunación, el negocio con el miedo” de Gerhard Buchwald.

Continuar leyendo en El Blog Alternativo: Link a la nota original con mucha más info!

lunes 7 de febrero de 2011

Salir del armario (o la maternidad impúdica)

Por Ileana Medina Hdez

Hace un tiempo rebauticé este sitio con el subtítulo de la maternidad impúdica, queriendo hacer un guiño precisamente a la necesidad que hay de mostrar y hablar de la maternidad, de la femineidad y de la sexualidad, de nuestros pechos, de nuestros úteros, de nuestros ovarios, de nuestra menstruación, de nuestros cuerpos, de nuestras formas de ejercer y entender la maternidad, sin rubor, sin eufemismos, sin pudores sin sentido.


Prácticamente el 100% del pensamiento (y del poder) occidental lo han ejercido personas que no han gestado, parido ni amamantado. De Aristóteles a San Agustín, de Descartes a Kant, de Marx a Simone de Beauvoir, la maternidad -y sus relaciones con la filosofía, la psicología, la dominación, el miedo, la política o el poder- no se han mostrado ni escrito desde adentro. Pocos quienes, desde afuera, han podido conectar con el poder femenino y maternal.


Por otra parte, quienes hemos gestado, parido, amamantado y criado a lo largo de la historia lo hemos hecho casi siempre en condiciones de dominación, discriminación, represión sexual, ignorancia, rechazo y desconexión del propio cuerpo y sus funciones, insalubridad o miseria.


Escuchar y leer hoy en la "blogosfera maternal" el testimonio de mujeres, muchas de ellas con grados y postgrados en universidades de primer nivel, con formación y nivel intelectual, con información y poderío interior, que a la vez están gestando con conciencia, pariendo en libertad, amamantando con placer y criando naturalmente, por elección y decisión propias, es novedoso, enriquecedor y abre las puertas a nuevas formas y rumbos sociales.


La "blogosfera" ha creado un nuevo género temático que no existía -ni existe- en los medios tradicionales: Crianza-Maternidad-Bebés, una nueva temática que ha ascendido a Categoría, gracias al conocimiento, artículos, reflexiones, lecturas, historias, imágenes y vídeos que madres, padres, matronas, doulas, psicólogos, pediatras, periodistas, escritores, mujeres, hombres... compartimos hoy en la red.


En la entrevista que hace poco los lectores del blog La Mamá Vaca hicieron al pediatra Carlos González, famoso por sus best-sellers sobre crianza respetuosa, éste decía:


«Creo que, en la mayoría de los casos, mis libros sólo han servido para que los padres "salgan del armario", para que hagan con orgullo lo que de otro modo tal vez habrían hecho a escondidas.»


Pretender, efectivamente, que se pueda criar con amor siguiendo las "pautas" de algún método o autor, es absurdo. Nadie puede seguir ningún método para amar (sí para reprimir o manipular conductas). Los actos de amor sólo pueden ser sinceros, libres y espontáneos, o dejan de ser amor, por definición.


Estos autores nos sirven pues para reforzarnos, para comprendernos y conocernos mejor a nosotros mismos, para dejar de auto-censurarnos, para librarnos de la censura exterior, para saber que lo que sentimos es legítimo y no debe ser reprimido ni intervenido por agentes externos, para ayudarnos a liberar nuestros propios demonios interiores, para quitarnos miedos innecesarios... y finalmente, ganando en seguridad, confianza y libertad, aumentar nuestra capacidad de amar corporal y tangiblemente a nuestros hijos.


Miriam, en el blog Crianza y Confianza, aprovechó esta frase de González para hablar también de cómo, por eso mismo, muchas veces escondemos, ante nuestras familias, amigos, compañeros de trabajo, nuestra forma de criar.


Uno de los mayores obstáculos para estudiar la duración natural de la lactancia es precisamente que la mayoría de las madres que amamantamos durante más de uno o dos años lo ocultamos incluso hasta a nuestros pediatras.


Todavía hay madres que son echadas de bibliotecas, restaurantes o centros comerciales por amamantar en público. Todavía hay padres que pretenden utilizar como argumento para quitarle la custodia de sus hijos a sus madres el hecho de criar con apego, o sea, con amor visible y tangible. Todavía hay quien confunde -a la vez y contradictoriamente- la crianza respetuosa y corporal con sobreprotección (por aquello del apego) o con negligencia (por aquello de la libertad "sin limites"). Mientras eso siga ocurriendo, mucho camino falta aún por andar.


Cierto que el acto de amamantar, como el de dormir o no con nuestros hijos, son actos íntimos, decisiones familiares que a nadie más importan ni deben importar. Pero ocurre que sí se habla públicamente de lo contrario: de aplicar métodos para que los niños duerman solos, de amueblar y decorar habitaciones independientes desde antes del niño nacer, de comprar cunas, minicunas y recontracunas.... De cierto modo, todo el mundo presupone -también públicamente- que esa es la única manera de criar.


Por eso, (de cierto modo en forma similar a las fiestas del Orgullo Gay que han contribuido a "normalizar" y visibilizar otras formas de orientación sexual), las tetadas públicas, o publicar testimonios, imágenes y reflexiones sobre partos naturales, femineidad y crianza corporal son una forma de "exhibicionismo necesario".


Cuando la sociedad es represora y llena de tabús -como lo ha sido siempre-, airear que existen otras formas de hacer las cosas es sano y deseable. Reflexionar, debatir, compartir, mostrar, hablar, conversar sobre estos temas, es saludable.


Sacar a la maternidad y la sexualidad del armario es necesario, para las mujeres, para los hombres, y sobre todo, para los niños y para la sociedad en su conjunto, para aumentar las formas de libertad y de amor posibles y deseables.


Reforzar el orgullo maternante de quienes están siguiendo sus instintos, lo que les dicta su corazón, sus vísceras, su útero palpitante, sus hormonas del amor... es hasta necesario en una sociedad empeñada en sustituir todo acto humano de afecto y de emoción por un sucedáneo vendible y comprable.


Mostrar, mostrarnos, sin falsos pudores, sin miedos, sin represión, con alegría, con orgullo y con placer...

Nota extraída de aquí.

martes 1 de febrero de 2011

Patriarcado, represión sexual y partos dolorosos

Las mujeres llevamos varios siglos de historia sumidas en la represión sexual. Esto significa que hemos considerado al cuerpo como bajo e impúdico, a las pulsiones sexuales malignas y a la totalidad de las sensaciones corporales, indeseables. ¿En qué momento aprendemos que no hay lugar para el cuerpo ni el placer? En el mismísimo momento del nacimiento. Segundos después de nacer, ya dejamos de ser tocados. Perdemos el contacto que era continuo en el paraíso uterino. Nacemos de madres reprimidas por generaciones y generaciones de mujeres aún más reprimidas, rígidas, congeladas, duras, paralizadas y temerosas de acariciar. Entonces el instinto materno se deteriora, se pierde, se desdibuja.

En este contexto, las mujeres con siglos de Patriarcado encima, alejadas de nuestra sintonía interior, no queremos parir. Es lógico, ya que nuestros úteros están rígidos y así duelen. Nuestro vientre está acorazado y nuestros brazos se defienden. No hemos sido abrazadas ni acunadas por nuestras madres, porque ellas no han sido acunadas por nuestras abuelas y así por generaciones y generaciones de mujeres que han perdido todo vestigio de blandura femenina. Por eso cuando llega el momento de parir nos duele el cuerpo entero por la inflexibilidad, el sometimiento, la falta de ritmo y de caricias. Odiamos desde tiempos remotos nuestro cuerpo que sangra, que cambia, que ovula, que se mancha y que es inmanejable.

Es importante tener en cuenta que además del sometimiento y la represión sexual histórica, las mujeres parimos en cautiverio. Desde hace un siglo -a medida que las mujeres hemos ingresado en el mercado de trabajo, en las universidades y en todos los circuitos de intercambio público- hemos cedido el último bastión del poder femenino: el parto. Ya no nos queda ni ese pequeño rincón de sabiduría ancestral femenina. Se acabó. No hay más escena de parto. Ahora hay tecnología. Máquinas. Hombres. Tiempos programados. Drogas. Pinchaduras. Ataduras. Rasurados. Torturas. Silencio. Amenazas. Resultados. Miradas invasivas. Y miedo, claro. Vuelve a aparecer el miedo en el único refugio que durante siglos permaneció restringido a los varones. Resulta que hasta esa cueva íntima, hemos abandonado. Haber entregado los partos fue como vender el alma femenina al diablo. Ahora nos toca a las mujeres hacer algo al respecto, si nos interesa recuperar el placer orgásmico de los partos y si asumimos el poder que podemos desplegar en la medida que los partos vuelvan a ser nuestros.

Laura Gutman. Link

miércoles 26 de enero de 2011

Escuela - Zona Oeste - 2011

La Escuela Waldorf y el Jardín de Infantes “Semilla Dorada”, con mas de 8 años de trayectoria en la zona oeste, informan que se encuentra abierta la inscripción para el ciclo 2011.

Visite: www.semilladorada.com.ar

lunes 10 de enero de 2011

Las llamadas Enfermedades Infantiles

En la Argentina es costumbre hacer vacunar a todos los niños en el curso de los dos primeros dos años de vida contra tuberculosis, tétano, difteria, poliomielitis, sarampión, paperas y tos con vulsa o coqueluche, y antes de la pubertad también contra rubéola. Por otra parte, a nivel mundial existen planes para exterminar el sarampión, tal como se ha logrado con la viruela (objetivo de la Organización Mundial de la Salud). En otoño de 1984, a este respecto un diario alemán publicó lo siguiente: "Debemos hacer que los padres abandonen la idea errónea de que las enfermedades infantiles existen para ser padecidas." Nosotros albergamos la esperanza de que las explicaciones que exponemos a continuación de las llamadas enfermedades infantiles y la problemática de decisión respecto a las vacunas, contribuyen a formar un juicio crítico con referencia a la sugestiva publicidad en contra de la superación de las enfermedades infantiles. Porque son precisamente las afecciones febriles en la infancia, y en primer lugar las llamadas enfermedades infantiles, las que constituyen una oportunidad de desarrollo para el organismo infantil. En la confrontación con estas infecciones no sólo se produce un fortalecimiento del organismo infantil y una superación de influencias heredadas, que no concuerdan con al personalidad del niño (ver el capítulo "El sentido de las enfemerdades infantiles", pág. 135), sino que también se estimula la formación de una buena situación de defensa, vale decir de un sistema inmunológico funcional.
No está demostrado que por ejemplo el sarampión hoy en día sea más peligroso que antes. Aparte de los hábitos sociales y alimentarios, una razón por la cual en muchos países actualmente en verdad es más peligroso el tratamiento con medicamentos antifebriles en los primeros días de la enfermedad. Porque la fiebre constituye el único arma de que dispone el organismo para la confrontación con los virus (gérmenes patógenos). Pewro esto no lo explica la publicidad a favor de las vacunas. Es nuestro propósito describir para los padres el desarrollo de las enfermedades infantiles, tal como transcurre cuando no es perturbado por medidas antifebriles o tratamientos antibióticos, sin conducir a complicaciones graves. Pero también se pone en evidencia que se requiere un cuidado experimentado (mantener reposo absoluto, ambiente grato en el cuarto del paciente, ocupación suficiente y razonable del niño, tener en consideración cierto período de convalescencia a continuación de la enfermedad), como sustento de un transcurso positivo. También es nuestro prtopósito representar el sentido de cada una de las enfermedades infantiles, tal como surge de una observación espiritualizada del hombre.
Sin embargo, por el tipo de nuestra explicación dada y la minuciosidad con que tratamos la problemática de las vacunas, el lector no será perturbado en su libertad de decisión. Antes bien es nuestro deseo darle elementos de juicio para que pueda decidir en bien del niño, una vez evaluados todos los factores.

Extraído de las pág. 121 y 122 de Pediatría para la familia, Wolfgang Goebel y Michaela Glöcker, Ed. EPIDAURO


Otra reseña que encontré en Holística de este libro que adoro en casi toda su totalidad (no apoya el colecho ni la lactancia materna prolongada... por lo demás, una biblia!)

Pediatría para la familia
Salud, Familia y Entorno. Alternativas para el cuidado integral de los hijos


Autor: Glöcker Michaela, Goebel Wolfgang



Este libro pretende ante todo ayudar a los jóvenes padres para que adquieran seguridad en el trato con su hijo sano y enfermo. Además, está dirigido a educadoras y educadores, a las personas que trabajan en el cuidado de enfermos, así como a terapeutas y médicos que desean tratar los temas médicos y pedagógicos en conjunto.

La salud de un niño depende de la interrelación entre curar y educar. El cuidado de su cuerpo y alimentación es tan importante como el entorno cotidiano y la organicación del día a día. Para que un niño crezca saludable, no sólo es importante saber reaccionar ante un síntoma, sino también ser capaces de transmitirle valores fundamentales.

Esta guía médico-pedagógica propone, como complemento a la medicina convencional, remedios naturales para el cuidado de las enfermedades infantiles más comunes y aborda temas como los problemas escolares, los juegos y juguetes, los medios de comunicación e internet o la protección del medioambiente. Wolfgang Goebel y Michaela Glöckler, con una amplia experiencia en la práctica de la medicina convencional y antroposófica, ofrecen soluciones pedagógicas para superar las situaciones de conflicto con los hijos y apoyarles en su desarrollo.

Pediatría para la familia es un libro de referencia para padres, pediatras y educadores en Alemania, Suiza y Austria, y está traducido a varios idiomas.

En esta guía encontrará todos los recursos necesarios para el desarrollo integral de sus hijos.

Indice:

Las enfermedades infantiles y su sintomatología

Dolores
*de cabeza
*de dentición
*de oídos
*de ojos
*de garganta
*de pecho
*de vientre
*al moverse
fimosis, hidrocele, posición alta de los testículos
en torno a los primeros auxilios y la prevención de accidentes
La fiebre y su tratamiento
Problemas respiratorios
Vómitos diarrea y estreñimiento
Las manifestaciones cutáneas y las enfermedades de la piel
Predisposición a la reacción alérgica como reto médico pedagógico
Las enfermedades infecciosas conocidas
Las llamadas enfermedades infantiles y otras enfermedades contagiosas importantes
Sobre el sentido de la enfermedad
Problemas de enfermedad específicos
Prevenir las enfermedades y fomentar la salud. Tareas de la medicina preventiva
las vacunas preventivas
prevención de la caries dental

CONDICIONES FUNDAMENTALES PARA UN DESARROLLO SANO

Los primeros meses de vida
Del lactante al niño pequeño
La alimentación en la lactancia y en la infancia
El desarrollo del niño y el entorno social
Construir una familia

LA SALUD POR MEDIO DE LA EDUCACIÓN

La salud por medio de la educación
La educación como medicina preventiva
Trastornos del sueño y otras preocupaciones

domingo 9 de enero de 2011

Escuela para nuestros niñ@s

Pedagogía Waldorf: el UNICO ENCUADRE PEDAGÓGICO que integra salud y educación como pilares en el desarrollo de los niñ@s.

Jardín de Infantes: una oportunidad para el juego creativo y el sano desarrollo de la fantasía.

Escuela Primaria: una oportunidad de que pensamiento, sentimiento y voluntad se desarrollen de manera armónica

Para más información, ingrese a:

ESCUELA SEMILLA DORADA.

Pedagogía Waldorf en el Oeste del Gran Buenos Aires

Olascoaga esquina Quequén, Hurlingham
Buenos Aires, Argentina

011 4665 2551 ♦ 15 3434 3407
secretaria@semilladorada.com.ar

jueves 16 de diciembre de 2010

El sentido de jugar

En estos días en que solemos comprar juguetes y objetos para nuestros niños, viene bien refrescar estos conceptos......

Los doce sentidos del ser humano

Los “Tests de inteligencia son alevosos y peligrosos. ¿A qué apunta la obtención del cociente de inteligencia que tiene tanto valor social?
Por el contrario: causa estragos pues divide a los examinados en tontos e inteligentes. Por un número algunos resultan ganadores y otros fracasados.”
El profesor Howard Gardner, psicólogo social en la Universidad de Harvard, “está harto de las habladurías sobre la inteligencia y los cocientes” y opina: “La mayoría de las personas en nuestra sociedad hacen como si los seres humanos pudieran ser evaluados en una sola dimensión, es decir por su inteligencia lingüística y lógico-matemática. Esto esta muy arraigado en nosotros.”
Para Gardner esto es simplemente falso, un error desde lo científico. Él cree haber encontrado la piedra fundamental de los sabios luego de investigaciones a lo largo de catorce años. El ser humano tiene siete inteligencias y éstas no las tiene sólo en su intelecto. Una mujer que sabe bailar o un jugador de handball también demuestran tener inteligencia. Inteligencia también es la capacidad musical de percibir y producir sonidos y ritmos. Alguien que es capaz de encontrar su camino en un ambiente foráneo y además sabe interpretar un plano o un mapa es inteligente. Una porción importante de inteligencia es necesaria para recomponer una pareja que ha caído en un estancamiento, cuando hay crisis en la familia o en la empresa. Y finalmente alguien debe ser bastante inteligente para manejar su propia vida. Porque en todo caso en la vida abundan las crisis y el mundo esta plagado de disarmonía(¿).
Ahí el, CI no puede ayudar mucho, ni siquiera uno alto. Esto también lo sabe el Dr. Ferdinand König de la FU en Berlín: ”En algún momento se vio, que el CI no puede ser todo. En la vida cotidiana se ve, que personas que no están en la cúspide de estas capacidades académicas, dominan perfectamente la vida”. A la inversa muchas veces un super cerebro tropieza con problemas triviales...
De qué les sirve , si el día en que su empresa va a concurso rápidamente pueden comprender: en la progresión 3-7-12-18 el 25 es la única cifra que debe suceder lógicamente de la serie? En el test de CI esto le da puntos. Si se encuentra ante un problema cotidiano, necesita otras capacidades.
En ese artículo se le llama inteligencias a las capacidades humanas, las que también podrían considerarse actividades sensorias.
Rudolf Steiner desarrolló hace más de 70 años una teoría de los sentidos ampliada a 12 sentidos. En esto se basa la fundamental diferencia entre las escuelas Waldorf y el sistema estatal de educación. En esta se fomenta sobre todo el sentido lingüístico y lógico-matemático, mientras la pedagogía Waldorf considera importante el desarrollo de todos los sentidos.
Todo ser humano (sano) tiene desde su nacimiento la disposición de los sentidos. Cuando al niño se le dan las correspondientes posibilidades y el correcto entorno desde el nacimiento, sus sentidos se podrán desarrollar cada vez mejor y en forma diferenciada; pero también se pueden insensibilizar o atrofiar por sobreexcitación, cuando no se le ofrece “alimento”.
Todo lo que actúa sobre un niño (y naturalmente también sobre los adultos), actúa a través de los sentidos o sea los doce. Si no dispusieramos de ellos, el mundo estaría muerto y vacío para nosotros. De ahí que nuestros sentidos sean nuestras “antenas” y por ende nuestras “herramientas” para poder entrar en contacto con el mundo circundante.
Así todo tipo de juego infantil es la alternancia de uno o varios sentidos. Así como se protegen y fomse puede contribuir en la confirmación del mismoasí sucede también con juguetes buenos y de buena calidad.
Hay situaciones que nos exigen abrir nuestros sentidos- estamos entonces en una actitud receptiva- de este modo se desarrollan las vivencias del pequeño en el mundo (juego) infantil, p.ej. libros con imágenes, historias leídas, juegos de muñecas, música. Hay situaciones en que predomina la actividad propia. Para ellos los buenos juguetes pueden ser un valioso estímulo.

A continuación deseo presentarles los doce sentidos:


El sentido vital se manifiesta cuando uno se siente bien o no, esta cansado o descansado, sano o enfermo, hambriento o satisfecho. Se lo influye positivamente a través de una alimentación sana, buena vestimenta, entorno armónico dedicación amorosa de padres y demás personas, un desarrollo rítmico del día y suficiente sueño.


El sentido del movimiento se manifiesta cuando, en el niño pequeño p.ej. patalea, en el gatear y aprender a caminar. En niños mayores cuando corren y saltan y trepar. Se lo cultiva p.ej. con animalitos para arrastrar detrás de sí, caballitos de batalla, roller, bicicletas, juegos de captura, pedalo, pero también cuando un niño sigue p.ej. el recorrido de una bolita, o el tranquilo movimiento de un móvil o el baile de un títere o un trompo.


Sin el sentido del equilibrio no podríamos estar sentados, parados o caminar. Él nos da la sensación de izquierda y derecha, arriba y abajo, adelante y atrás. Se lo estimula en el niño pequeño p.ej. cuando construye una torre con bloques, cuando se hamaca o se balancea y más tarde cuando se balancea sobre un muro o barra, cuando salta la soga o hace malabares, etc.


El sentido del tacto sirve para la diferenciación entre áspero y liso, blando o duro, redondo o puntiagudo. El sentido del tacto del niño se puede acentuar más finamente si puede jugar con los más variados materiales naturales (madera, arena cera de abejas, lana, seda, chapa, piedras, agua, barro, musgo, castanias...) El plástico en cambio tiene un carácter neutral indiferente para el sentido del tacto.


El sentido del olfato es el último de los sentidos inconscientes. En general en los hombres no tiene la importancia que tiene en los animales (perro, ciervo). Pero es probable que en los niños juegue un papel más importante que entre los adultos .


Con el sentido del gusto comienzan los sentidos conscientes. Los niños pequeños llevan todo a la boca. Para estimular el gusto debería haber comida simple no demasiado condimentada, donde pueda apreciarse el sabor de cada ingrediente. En este contexto es válida la pregunta si los niños golosos tienen un sentido del gusto muy acentuado o uno fijo, estrecho.


El sentido de la vista nos permite distinguir colores y formas. El entorno del niño (pequeño) no debería ser demasiado colorido sobrecargado en este aspecto. Hoy en día esta sobreexigido por tapices con grandes y muy coloridos dibujos, juguetes de plástico con colores chillones, TV, publicidades, etc. Prestar especial atención a coloridos armónicos en los juguetes.


El sentido térmico nos conscientiza si sentimos frío o calor. Se lo insensibiliza cuando los niños regularmente están mal abrigados. Si uno siente frío, se contrae (también anímicamente), si uno siente calor, se expande, se abre nuevamente al entorno. El concierto más hermoso produce la mitad del placer si uno esta sentado temblando con los pies fríos en una fría iglesia.


A través del sentido auditivo percibimos todos los ruidos y distinguimos las voces de las personas. Si conocemos bien a alguien, en su voz ya podemos percibir cómo se encuentra.
Precisamente los niños tiene muy finas antenas para ello. Alguien musical, tiene este sentido especialmente desarrollado. Ruidos fuertes despiertan o atemorizan, suaves tranquilizan. Matracas, carrillones, xilofones, relojes de juguete contribuyen especialmente en su formación.


El sentido de la palabra es el sentido del habla en sí. Solamente el ser humano tiene éste y los dos siguientes sentidos. Este sentido se puede formar mucho mejor, si uno desde un principio habla en forma tranquila y normal con los niños, y naturalmente debe estar adecuada al mundo imaginativo infantil.
Nada de hablar como un bebé! Este sentido se estimula con la palabra plástica de los cuentos de hadas, con versitos para numerarse, juegos de palabras, poesías, dramatizaciones. Muy bien desarrollado este sentido lo tienen los poetas, escritores y oradores.


El sentido del pensar despierta al aprender a hablar , cuando se aprende cada vez mejor a unir palabras sueltas hasta formar oraciones con sentido. Por este sentido se comprende p.ej. la relacion entre causa y efecto, las leyes. Si me ocupo intelectualmente de algo, necesito una cierta distancia interior de lo que me rodea. Muchas veces este sentido es fomentado demasiado pronto en los niños. Porque cuanto más pequeños son, menor distancia anímica de su entorno tienen. Esto les da el tan importante sentido de seguridad y calor. Si los despertamos demasiado pronto al sentido del pensar, los arrancamos demasiado pronto de su “ paraíso ensoñado”. Juegos de cartas y dados, bloques para construir, juegos de cara o cruz estimulan muy positivamente este sentido en niños mayores.


El sentido del yo es el sentido por el cual como adultos podemos comprender o por lo menos reconocer la individualidad de cada ser humano. Lo necesitamos sobre todo para construir relaciones humanas positivas. Los niños ejercitan este sentido en el juego con muñecas, en juegos de roles, en el teatro de títeres.

Tal vez en este sentido los niños con hermanos corran con cierta ventaja. Se debe aprender a tener consideración y respeto; hay peleas y reconciliaciones; cada uno tiene preferencias y aversiones ; otro carácter con el que hay que concordar, etc. Acaso no es un indicio de un sentido del yo poco desarrollado cuando las personas se rechazan o incluso se odian, solamente por su aspecto físico, por su forma de hablar o por sus creencias? Cuando sólo se puede aceptar a otro por ser parecido a uno mismo? O cuando se busca la contención en una inflexible secta con rígidas normas, en vez de establecer reglas e ideales propios para vivir de acuerdo a ellas?
Seguramente que para los adolescentes es muy importante escuchar o leer biografías en la escuela.


Cuanto más ampliamente hemos desarrollado o desarrollamos (nunca es demasiado tarde!) nuestros sentidos tanto más variada puede ser nuestra vida, tanto más rica y enriquecedora para nosotros y nuestro entorno.
A veces hay personas que tienen uno u otro sentido especialmente desarrollado. Si esto sucede debilitando a los otros sentidos , esta persona es catalogada como un “especialista idiota”. Pero si una persona es capaz de manejar creativamente varios sentidos entonces es:

Artista, malabarista -----sentidos del movimiento y del equilibrio
Pintor------- sentido de la vista
Músico---------- sentido del oído
Filósofo---------- sentidos del pensar y de la palabra
Poeta----------- sentidos de la palabra y del oído
Artista de la vida---------- sentido de la vida, sentido del yo y muchos más!

Cuando la fantasía vivifica, ilumina los sentidos de un adulto, aparece el arte – y en los niños aparece por ello el juego infantil!

Los 12 sentidos son nuestras “antenas” para percibir el mundo, como también nuestras “herramientas”, que nos permiten intervenir actuando en el mundo. Pero no solo tienen la misión de posibilitarnos la vida aquí en la tierra, sino que el ser humano tiene por ellos, por su transformación, la posibilidad de alcanzar el mundo anímico espiritual.

Mayor información en: “ Los 12 sentidos del ser humano en su relación con imaginación, inspiración, intuición” de rudolf Steiner, editorial Rudolf Steiner, Dornach.

Paco Dolz
Juguetes de Madera Naturart

viernes 3 de diciembre de 2010

No anuncies tu embarazo hasta que pasen 120 días!

Artículo extraído de El Blog Alternativo

(Beginnings de Anne Geddes)

“Las enseñanzas yóguicas aconsejan que la pareja espere hasta el día 120 después de la concepción, para comunicar socialmente su embarazo. No es que sea un secreto sino que debes asegurarte que la semilla ha comenzado a germinar y la chispa se está convirtiendo en una llama”

“Los hijos son un compromiso más grande que el matrimonio, los estudios o pagar el crédito de la casa. La vibración de lo que tú veas, digas, escuches, hagas y hasta de lo que pienses quedará impresa en su mente”
Akasha Kaur


Hoy en día en que, en general, somos madres a edades más maduras que décadas atrás, se tienen pocos hijos y los problemas de fertilidad han aumentado tanto, es normal que la noticia del embarazo sea recibida con tanta alegría que rápidamente queramos compartirla con todos los allegados.

Pero existen varios motivos por los que apelar a la paciencia y la cautela.

Para los que no crean en temas trascendentales, las estadísticas muestran que uno de cada tres embarazos acaba en pérdida y la mayoría de estos abortos espontáneos ocurren en las primeras 12 semanas de gestación. Estas muertes perinatales son uno de los momentos más dolorosos al que se enfrentan las mujeres y sus parejas y la mayoría preferirá vivirlo en la intimidad.

Pero a niveles energéticos y espirituales más allá del plano físico, existen otras razones que nos explica Akasha Kaur, Maestra de Kundalini Yoga prenatal y autora del libro “Meditación para el embarazo“.

Akasha aconseja que la madre evite presiones emocionales durante los primeros 120 días porque su nivel vibratorio atraerá al alma de su hijo por afinidad y porque sus pensamientos y sentimientos irán configurando la psique del bebé.

Aunque nuestra sociedad tecnológica no ha valorado hasta ahora estas cuestiones, todas las tradiciones espirituales han concedido gran importancia al momento de la concepción, al embarazo y al estado emocional de la madre.

Así nos explica Akasha la trascendencia de esta primera etapa del embarazo para que retrasemos el anuncio. Y después de esos 120 días, ya se puede hacer una fiesta y comunicarlo al mundo entero.


LOS PRIMEROS 120 DÍAS DE GESTACIÓN

Las enseñanzas yóguicas aconsejan que la pareja espere hasta el día 120 después de la concepción, para comunicar socialmente su embarazo.

No es que sea un secreto sino que debes asegurarte que la semilla ha comenzado a germinar y la chispa se está convirtiendo en una llama.

Otra de las razones para no compartir la noticia del embarazo, es que frecuentemente se interrumpe por diversas causas durante el primer trimestre, además de que es una etapa en la que abundan los malestares y es preferible no tener muchas presiones emocionales del resto de la familia y de las amistades.Los primeros meses del embarazo son como cuando se preparara la tierra antes de sembrarla y el momento oportuno de comenzar a prepararte para el gran acontecimiento.

Justamente en el día 120, la mujer es honrada con la llegada del alma de su hijo, ya que durante los primeros cuatro meses, el bebé se ha ido formando, creciendo, madurando poco a poco para que llegado el momento, esté completamente listo para recibir su alma.

La radiancia y el estado de la conciencia de la madre es la energía magnética que atraerá el alma que deberá tener el regalo de un cuerpo humano. A partir de ese día, comenzarás a sentir sus movimientos.

La filosofía del yoga dice que hay aproximadamente 125 mil almas alrededor de ti, esperando ser la elegida para entrar al cuerpo de tu bebé.

Finalmente, es el alma la que escoge electro magnéticamente, el vientre de su madre. La madre, el padre, la longitud y la latitud, el tiempo y el espacio, todo juega en esta atracción al plano terrenal.

Esta es una razón muy justificada para que comiences a hacer tu trabajo. Si puedes encontrar un lugar cercano a tu hogar donde comenzar a practicar Kundalini Yoga en compañía de otras futuras mamás, te servirá para aprender a relajarte, a hacer la caminata en meditación, a alentarse unas a otras y a meditar juntas con su bebé.

Durante estos primeros días de la gestación, las hormonas aceleradas están vibrando en todo tu ser, modificando tu cuerpo, tu mente y tus emociones y se convierte en la etapa más importante del embarazo, ya que de la vibración en la que vibras depende el alma que atraerás.

TRES MINUTOS de tu día, que dediques a tu ser, comenzarán a hacer cambios en tu mente y podrán establecer una diferencia que modifique el destino de tu hijo.

De día o de noche, sola o acompañada, riendo o en silencio, proyectas una vibración, lo mismo que si has aceptado tu embarazo, o vives rechazándolo.

Una actitud de devoción, de calma, de alegría, de agradecimiento con la Divinidad, como quiera que la conceptualices, atraerá un alma con esas cualidades.

La meditación durante los primeros días del embarazo te ayudará a atraer un alma de conciencia elevada, para tener un hijo calmado, tranquilo, inteligente y muy creativo, sano de mente, de cuerpo y de alma.

Después de ese día y hasta que el cordón umbilical sea cortado, tu influencia será trascendental en la mente subconsciente de tu hijo.

Los hijos son un compromiso más grande que el matrimonio, los estudios o pagar el crédito de la casa. La vibración de lo que tú veas, digas, escuches, hagas y hasta de lo que pienses quedará impresa en su mente, marcando su formación y su conducta de adulto.

También llevará impreso tus miedos y tus limitaciones, tus virtudes, tus talentos y tus frustraciones. Si vives en felicidad, se lo impartirás porque los hijos aprenden los valores reales al sentirlos, aunque no se pronuncie una sola palabra.

Todo se le transmitirá y se convertirá en el fundamento del subconsciente de tu hijo, lo cual será la raíz de su personalidad y tendrás que asumir la responsabilidad de haber influido trascendentalmente en esa formación.

Así que escoge cuidadosamente cada palabra que pronuncies, ya que tu hijo estará escuchando la vibración que le imprimas.

Si vas al cine o ves la tele, trata de que lo que veas sea relajante, feliz, romántico o hilarante, pero nunca con violencia.

Si estás en medio de una discusión acalorada o viendo los avances de una película violenta, tal vez creas que bromeo si te digo que coloques un cojín sobre tu vientre para mitigar el sonido, ya que tu hijo podrá recibir la vibración, cualquiera que esta sea.

Akasha Kaur
akasha@akashakaur.com
Medita con tu bebé, Embarazo feliz y Akasha Kaur



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jueves 2 de diciembre de 2010

Las fiestas de fin de año

Perdidos en el consumo de bienes materiales, olvidamos que estamos recordando el nacimiento del Niño Jesús y el mensaje de amor que traía consigo. Habitualmente estamos abocados a saber quién regaló qué cosas, quien se olvidó, quien cumplió con todos y si nuestra familia ha sido justa en la repartición de los obsequios. También comemos con exageración. Brindamos y bebemos más que de costumbre. Y a la cama. Si ésa ha sido la realidad durante los últimos años de festejos familiares, quizás podamos hacer pequeños movimientos que nos satisfagan más y que llenen de sentido esas noches tan especiales. Tal vez podamos volver a cierta intimidad, reunirnos con pocas personas y regalar a cada uno un escrito colmado de agradecimientos. Y para los niños, algo fuera de lo común, soñado, imaginado y en lo posible no muy caro. Los niños tienen derecho a recibir una hermosa carta escrita por Papá Noel felicitándolos por sus virtudes, firmada con letra dorada. Alguien puede regalar un breve concierto de piano o una pieza tocada en flauta dulce. Podemos abrir los álbumes de familia y mirar fotos viejas durante horas, mientras los niños descubren a sus abuelos con cabello, a sus padres siendo niños y a novios y novias que quedaron en el olvido. Sería emocionante ofrecer a los comensales dos minutos de tiempo para pedir un deseo en voz alta, comprometiéndonos a intervenir para que se haga realidad. Y desde ya, podemos hacer silencio. Pensar. Meditar. Rezar. Ponernos las manos en el corazón. Darnos cuenta que estamos juntos. Contarles a los niños algo relativo al nacimiento de cada uno de ellos. En fin, cualquier gesto amoroso, cargado de ilusión y respeto, que nos recuerde por qué estamos juntos, es perfecto para un verdadero día de fiesta compartida.

¿Y si hay familiares que no están dispuestos a modificar las rutinas repetidas en años anteriores? No pasa nada. Pero hay algo que sí podemos hacer: revisar si el modo en que históricamente hemos celebrado, ahora encaja con nuestra realidad. Por ejemplo, evaluemos si con bebes muy pequeños, vale la pena estar lejos de casa hasta altas horas de la madrugada, o si es saludable someter a los bebes, a ruidos y música inadecuados. Observemos si nuestros niños se sienten cómodos entre familiares que ven una sola vez por año. Registremos si estamos arrastrando a nuestros cónyuges a circuitos donde no son bienvenidos o se sienten incómodos. Examinemos si nuestro deseo está alineado, o bien si seguimos mandatos obsoletos como por ejemplo asistir a la casa de tal rama de la familia, porque siempre ha sido así y nunca nadie lo ha cuestionado. En cualquier caso, evaluemos si hemos organizado los festejos de fin de año de acuerdo a nuestra realidad familiar o en cambio, en base a los mandatos establecidos.

Sin ninguna duda -si hemos extraviado el sentido profundo de estas reuniones- los niños no tardarán en manifestar sus incomodidades a través de enfermedades, llantos o simplemente portándose muy mal. Si ése fuera el caso, en lugar de castigarlos, examinemos si hemos arrastrado a toda nuestra familia a un sitio absurdo, justo cuando era momento de encontrarnos con nosotros mismos.

Laura Gutman.

lunes 1 de noviembre de 2010

LA EDUCACIÓN DEL CUERPO (DE LA VOLUNTAD)

El presente artículo es un fragmento de EDUCACION HOY: ¿LIBERTAD, O COLOCACION DE LIMITES?
De la Dra. MICHAELA GLOECKLER
“Erziehung Heute: Freiheit oder Grenzen setzen aus Medizinisch-Paedagogische Konferenz Heft 25 Mai 2003
Traducción: Ana Maria Rauh

LA EDUCACIÓN DEL CUERPO (DE LA VOLUNTAD)

El hecho de que el hombre necesita educación, no es meramente la experiencia que el hombre posee falencias que pueden ser mejoradas, sino que se trata también de un autentico problema constitucional del hombre. Yo soy medica y sé, que la mayor parte del dinero que obtienen mis colegas, lo obtienen a causa de la incapacidad de las personas, de vivir con dignidad humana, las necesidades más naturales, dadas por la naturaleza misma. Puesto, que los hombres no logran realizar aquello, que le es innato a todo animal. Aquello, que los animales viven dentro de una perfecta belleza, de modo tal que cada buey, que cada ciervo, cada pájaro, cada hormiga se comporta con gracia y con perfección dentro de su especie, de modo tal que podemos decir realmente, “nadie podría lograrlo de mejor manera”, una hormiga no podría ser mas hormiga- es perfecta en su especie, por naturaleza, eso, el hombre no lo logra por naturaleza. Y es por esa razón, que mis colegas y la industria farmacéutica obtienen ganancias por el hecho, que el hombre no puede dormir correctamente por naturaleza, que no puede comer correctamente, que no puede procrearse decentemente. Obtienen una suma increíble de dinero. Es simplemente desconcertante, por naturaleza no somos capaces de poder lograr estas cosas, sin educación. Es por eso, que también decimos, que el hombre nace como ser natural, pero, mediante la educación se conforma en un ser cultural, no-solo en un ser cultural-creativo, sino también, y en todo sentido, ¡en un ser que goza de la cultura!.

Y con este hecho esta relacionado precisamente, que la libertad sin limites, es directamente lo opuesto a la naturaleza humana. Dado, que los pequeños, por supuesto y con mayor razón aun, no logran realizar lo que el adulto no puede. De hecho, en lo posible ya en la infancia, tienen que aprender el ritmo del dormir, el ritmo nutricional, el no-exceso, el no de menos. Y esto es posible únicamente mediante reglas bien definidas, las así llamadas, buenas costumbres. ¿Y que es el otro lado de esas claras, esas buenas costumbres? La maravillosa sensación de poder hacer alguna vez, una excepción al dejar de lado las reglas. ¡Que deleite! Quien jamas ha conocido las reglas, no conoce los máximos deleites, del contravenir las reglas, de manera tal que no cause daño, pero, que justamente confirme a la regla. Y por el otro lado, este desarrollar de buenas costumbres según las buenas reglas, cultivar determinados ritmos, es la base para la salud de años posteriores, dado que sabemos muy bien, que no solamente los animales conservan su salud por observar rigurosos ritmos biológicos con una exacta adaptación biológica, sino que también nosotros llevamos un reloj biológico en nuestro interior, un ritmo circadiano, un ritmo semanal, un ritmo mensual, un ritmo de los siete años. Existen asimismo ritmos de los 12, 6, 3, 2 años y hasta el ritmo de los 30 años, que pueden ser observados también fisiológicamente. Estamos compenetrados totalmente por los ritmos y cuando con menor flexibilidad esos ritmos se encuentran sincronizados, y cuando con mayor firmeza se encuentren afirmados, en tanta mayor medida el hombre tendrá tolerancia con respecto al stress, tendrá capacidad de adaptación y dispondrá de salud. Para mí, mi vida es una experiencia fascinante: ¿Por qué soporto esa vida exenta de ritmo, ese constante encontrarme de viaje, ese tener que adaptarme al cumplimiento de términos? De hecho, se trata de la situación de vida de muchas personas en la actualidad. En realidad he encontrado una sola respuesta: Porque en mi hogar paterno, con pocas excepciones, teníamos una vida ordenada. Además, fui a la escuela Waldorf en una época, en la cual el horario aun no estaba sobrecargado como en la actualidad y tal vez tenia un ritmo mayor. Sé, como se esta luchando en todos lados al respecto, pero ya por el hecho de la semana de los 5 días (tema al cual aquí no profundizo) es inevitable un programa de stress y compresión en el horario y el ritmo de los 7 días tiene que ser brindado por los padres de manera compensatoria, por el hacho de que la escuela ya no lo puede ofrecer a modo de principio terapéutico. Yo he tenido la fortuna de recibir la impresión del ritmo de los 7 días para todo mi cuerpo durante toda la etapa de mi crecimiento. Si esto se lo recibe a través de la educación y luego se lo continua a través de la auto educación, se tendrá la posibilidad de seguir desarrollando, de seguir formando su sistema de salud, vale decir, su sistema rítmico-elástico, aquello que nos mantiene en equilibrio. En la auto-educación, realizamos cosas desde nuestro interior. Podemos por ejemplo, pensar tres veces al día, un determinado pensamiento, a modo de un pequeño medicamento espiritual. Podemos proponernos: En el próximo medio año quiero meditar acerca de bondad, dulzura, mansedumbre; si fuese un iracundo, estas palabras son un lenguaje desconocido. Puedo proponerme este termino tres veces por día, meditar acerca del mismo y conectarme con él y hasta enamorarme del mismo y luego, paulatinamente, hacer entrar esa cualidad a mi interior, esta, o cualquier otra, cada cual posee libertad al respecto. Mediante un pequeño ejercicio de esta naturaleza, podemos otorgar un nuevo impulso al ritmo diario. También a través de una oración, por la mañana, al mediodía, por la noche – y yo mismo determino, cuando es la mañana, el mediodía, la noche. Ese es el día que mi Yo abarca hoy, y estos ritmos luego conforman un sistema elástico, edificado desde el interior, dado, que el organismo reacciona con increíble sensibilidad a tales momentos de la calma y reflexión. Y si se tiene la posibilidad de tomar una posición plana, horizontal, durante esos 5 minutos, esto conformara un verdadero reposo. La sangre desde la cabeza y desde las piernas ha fluido nuevamente al corazón, los órganos se han reanimado y nos asombramos del porque la segunda parte del día transcurre de una manera tan diferente. Luego podemos practicar el ritmo semanal, podemos preguntarnos, ¿qué cualidad posee el lunes, el martes, etc. y los respectivos planetas? De Rudolf Steiner existen bellísimos ejercicios para cada día de la semana. El martes, por ejemplo, tenemos el ejercicio que posee autentica cualidad marciana. Ojala que hoy ya no se luche con armas exteriores y en cambio se integre ese potencial de guerra al alma propia, para combatir allí, las cualidades negativas, que quisiéramos vencer. Entonces, en ese “día de lucha” podemos practicar: “Que tus actos sean lo menos molesto posible para tus prójimos”. ¡Ese es un motivo muy bueno! Durante toda la semana podeos hacer lo que queramos, el martes empero, tenemos que esforzarnos debidamente y tenemos que estar mirando: ¿Qué efecto tienen mis actos sobre las demás personas que diariamente tienen que soportarme? En realidad a diario deberíamos de dar las gracias a todos los que tienen que ver con nosotros, las gracias, por soportarnos. De hecho, solo puede insinuarlo. Podemos cultivar el ritmo semanal, podemos cultivar el ritmo mensual. Existen las así llamadas virtudes mensuales. Ahora, en noviembre por ejemplo, toca: “La paciencia se convierte en comprensión, conocimiento, entendimiento, razón”. Durante todo un mes se podrá examinar si es cierto que, si somos pacientes, adquirimos las mencionadas cualidades. Este ejercicio no solo posee un carácter incentivador de la conciencia y formativo, sino que siempre posee un efecto colateral salutífero, dado, que todo fortalecimiento de nuestro sistema rítmico nos fortalecerá y nos facultara a soportar un mayor esfuerzo. Otro efecto colateral deseable es, que nos sentimos mas seguros en la vida. Nada brinda mas seguridad a los niños pequeños y a los adultos, pero sobre todo a los niños, que el saber, el conocimiento de aquello que sucederá a continuación. Eso proporciona el sentimiento de seguridad, sobre todo en aquellos años en los que la memoria aun no esta muy desarrollada. Cuanto menores son los niños, tanto mas es el caso, dado que la repetición conforma un re-memorizar y cada re-encuentro y cada repetición, simplemente crea amigos, vigoriza la auto experiencia y, en definitiva, la autoconciencia. Los buenos hábitos, las buenas costumbres nos brindan seguridad y la sensación de satisfacción. Como adulto, es menester tan solo, acompañar al niño durante el tiempo necesario hasta que domine esos hábitos y, acompañar al niño de manera tal, que realmente pueda practicarlos. Por lo tanto, la educación es un trabajo cultural, que comienza muy abajo, en los ritmos de dormir y estar despierto, en la alimentación, en los ritmos de los días, las semanas y los meses, el ritmo del curso anual. Maravilloso se torna, cuando a ello se agregan las festividades anuales, cultivando el ritmo anual, brindando a los niños año tras año esa impresión.


La nota completa, con otros temas sumamente interesantes e imprescindibles también, se encuentran aquí.

lunes 25 de octubre de 2010

Por la recuperación de la maternidad expropiada

Por Jesusa Ricoy-Olariaga
Extraído de su blog.

Las mujeres gestan a sus hijos durante nueve meses, los alimentan, los mantienen así a la temperatura perfecta, y van con ellas a todas partes, creciendo en sus justas proporciones hasta llegar por fin al momento en el que están preparados para nacer. Entonces activan un complejo proceso químico y mecánico que los trae por fin a la vida fuera del útero. Al nacer lo primero que hacen es encontrar su fuente de alimento en el pecho de la madre. Lo consiguen a través del olfato, la vista, y pequeños movimientos. Se establece una comunicación de saliva, olores y suaves "golpes" con los puños que en secreto están generando el alimento que necesita para sobrevivir, lo hacen estimulando la producción de oxitocina en su madre, la hormona necesaria en el vinculo, producción de leche para expeler la placenta, contraer el útero y reducir hemorragias. Las hembras mamíferas se definen cómo tales por amamantar a sus crías. Esto es lo normal, lo olvidado, pero no obstante lo normal, en la gran mayoria de los casos...

Las mujeres me hablan de la necesidad de beber bebidas energéticas durante el parto, de tiempos establecidos para que el bebé este tumbado sobre su propio pecho (en inglés lo llaman “tummy time”) me hablan de aparatos para insertar en la vagina, para evitar episiotomias y tener mejor vida sexual, me cuentan técnicas para sacarse leche por si el niño pegará un estirón y a tu pecho le pillará “desprevenido” etc...Escucho con atención e incomprensión, sacudiendo mi cerebro por no poder sacudir mi cabeza, pero lo único que consigo descifrar es que todo esto son sintomas de una misma enfermedad social con un largo nombre:
“Nuestras-mujeres-no-pueden-parir-ni-alimentar-ni-cuidar-a-sus-bebés”
Hace ya algún tiempo que nos partieron las piernas para vendernos todo tipo de muletas...esto continua a día de hoy, y se hace más complicado por momentos.
Lo más increíble es que ya hemos llegado al punto de tener a nuestra disposición un artilugio que reduzca el riesgo de episiotomias, cómo si estás fueran algo espontáneo que nos ocurre sin ningún control, como al que le cae un tiesto de un balcón, les recuerdo que estás son llevadas a cabo por nosotros mismos.
De la misma manera que como tratamiento para evitar la inducción del parto, se nos introduce la mano en la vagina, para manipular la cervix y estimular las contracciones.
Intentar evitar la inducción a manos de los mismos que la administran...sigo sin entender.

Las mujeres hablan en foros sobre la libertad de elección, tiemblan ante la idea de imponer a otras como deben parir, alimentar o cuidar a sus bebés.
No consigo entender cómo hemos convertido el fomentar la salud, reivindicar una capacidad física que nos ha sido expropiada por intereses económicos y el proteger una herramienta esencial para la supervivencia de nuestra especie, en algo que sea un argumento politico, un debate sobre la libre elección o una opción intelectual.

Desde mi punto de vista, no conozco una mayor represión o imposición social, que aquella que no me permite parir, como y cuando quiero, aquella que no acepta ni social ni laboralmente mi maternidad, la que decide a través de interesés politicos y economicos, como alimento a mis hijos, la que me dice que mi cuerpo es un objeto sexual de quien lo mira y quién lo "usa".
No veo una mayor imposición para una mujer que la de un sistema que le exige que vaya contra su instinto, se tumbe y se abra de piernas y enseñe como pare a su hijo, por la comodidad de los observadores y por si hubiera que ayudarle.

La imposición social que ha enemistado a las mujeres con ellas y con las demás, y a los padres con sus hijos al convertir a los niños en estorbo social que hay que controlar y enviar a la guarderia lo antes posible, es una de las más tristes que conozco.

Si nuestra biología no encaja en esta sociedad, habrá que cambiar la sociedad y no al revés.
Si yo me pronuncio como mujer, madre, mamifero...sólo puedo existir en una sociedad que me acepte como tal, la alternativa es la negación de mi esencia, mutilación de mis atributos y en definitiva suicidio espiritual.

O sea que la historia se desarrolla más o menos así, las mujeres paren durante miles de años, tenemos éxito como especie, crecemos y de repente alguien interviene, esta intervención crea un montón de problemas, pensamos que estos problemas no han sido observados o atendidos antes, inventamos como solucionarlos, conclusión: la mujer no sabe parir, ni alimentar, ni cuidar de sus bebés...esto necesita observación, medición e intervención continua. Por otra parte esta situación genera una industria en torno a este proceso que genera grandes beneficios económicos, cuando se empieza a sugerir que quizás hay que devolver el parto expropiado, los intereses económicos se alzan como muros infranqueables, fomentando la ignorancia, presionando, contaminando, desposeyendo y usurpando.

Hay otra historia que necesita ser contada, hay algunas intervenciones que salvan a niños y mujeres, son un orgullo de nuestros avances y de nuestra inteligencia, cuando estás intervenciones se aplican de manera rutinaria o masiva, ponen en peligro a madres y niños y por lo tanto ambos necesitan de más intervenciones. Nuestro progreso reside en saber que no lo sabemos todo, en admitir que no se puede inventar una leche de laboratorio que sea igual a la que una madre produce y esto es extraordinario y maravilloso, jamás se podrá replicar el amor que yo siento por mi hijo de manera artificial, que no hay nada que pueda controlar el parto sin modificarlo, que no podemos predecir un parto, y esto no es un problema, ni una desventaja, es parte de lo extraordinario, de lo que se nos escapa y que debería dejarnos absortos que esto es magia, es vida y es sorpresa un material esencial contra el pesimismo y la depresión.
Es una pena que una gran parte de profesionales que trabajan en paritorios en hospitales no sepan, no hayan visto ni tengan experiencia profesional en lo que es un parto.

Y para todos aquellos que insisten en que les debemos algo, quisiera recordarles que las muertes que según ellos ya no existen no han sido erradicadas, fueron reducidas, por el uso de anticonceptivos, por la reducción de las practicas de abortos ilegales una mejor higiene y drogas para tratar las infecciones causadas por la falta de la misma.
La hemorragia posparto una de las cuatro razones de mortalidad entonces, se ha reducido gracias a ciertas drogas, pero le recordamos a nuestro querido mundo occidental, que esto sigue siendo una causa de mortalidad en el mundo en vías de desarrollo y este es una gran parte de nuestro mundo. También quisiera recordarles que una de las razones por las que Estados Unidos ha doblado su numero de mortalidad materna en los últimos veinte años, es porque un tercio de sus nacimientos son por cesárea (el doble de lo que les recomienda la OMS).

Por lo tanto, nuestras condiciones de supervivencia, pueden ser mejoradas, con higiene, tratando la infección si ocurre, y administrando una droga que pueda parar la hemorragia.
Y obviamente el poder hacer una cesárea en casos de absoluta necesidad.
Pero no hemos mejorado absolutamente nada por hacer episiotomías rutinarias, monitorización permanente, tumbar a la mujer de espaldas, administrarle oxitocina artificial y quitarle el control de la situación. Les hemos puesto en peligro, de hecho hemos empeorado psicologica y socialmente, en especial las mujeres y con ellas sus familias que creen que no pueden ni saben: parir, nacer, o sobrevivir. Y con estas familias y sobre esta constante negación edificamos nuestro mundo.

Hemos creado una sociedad dependiente, en una constante diálisis mental de leche en polvo, oxitocina sintética, de suplementos vitamínicos, y prevenciones del riesgo que no existe.

Nuestra libertad empieza en el nacimiento, nuestros bebés llevan una pulsera que los identifica, los identifica como el producto de un sistema, de una serie de intervenciones, llevan pulseras de plástico, porque en algún momento se les separará de sus padres, y por seguridad...¿hay mayor seguridad que la protección de los brazos de su madre?
Y si esos brazos no están ahí para protegerle, ¿no deberíamos preguntarnos por qué antes de ponerle una pulsera de plástico?.

El parto es el folclore, el lenguaje, la historia, el arte, el puente y la tradición de las mujeres. Es nuestra primera definición, nos hace conectar y pertenecer, es nuestro referente humano.
El parto es el momento de transición de una generación a otra y nos pertenece desde la normalidad y el respeto, si nacemos como una sociedad enferma, no nos queda otro futuro que crecer y morir como tal. Celebremos quien somos, celebremos la vida, celebremos el parto y a nuestros hijos, ¡La vida será una fiesta!