lunes, 20 de octubre de 2008

La Rueda Púrpura

 

TALLER DE CONOCIMIENTO FEMEMINO

 

 

 

                     

Sangrar luna a luna es un símbolo de la vida cíclica.

Revela los misterios  femeninos y hace consciente

la relación de cada mujer con su útero.

 

 

El tiempo de sangrado puede volver a ser un tiempo de gozo y

aprendizaje, un retorno al hogar cruzando a través de las aguas

de nuestras emociones. Una recuperación de la ciclicidad más esencial, al compás de nuestro útero, de nuestros tiempos de actividad y descanso, en dirección del lugar donde el alma vive en libertad. Recuperar la conciencia y celebrar las diferentes energías femeninas que se movilizan en cada ciclo menstrual puede devolvernos confort y honorabilidad.

 

En nuestra cultura de consumo el punto de vista clínico,

 lo tangible medible, lo estrictamente biológico y

objetivo nos destierra de la espiritualidad de nuestros ciclos. Los mandatos culturales negativos son el origen

de casi todos las enfermedades y sufrimientos de las mujeres.

 

LA RUEDA PURPURA ofrece una oportunidad

de transformar la actitud pasiva frente a estos mandatos

 positivizando la experiencia de la vida cíclica: menarca,

embarazos, partos, amamantamientos, puerperios y menopausia.

 

 

Hablar del conocimiento femenino

es volver a verlo TODO desde la lente

femenina, donde las mujeres somos sujetos

activos de nuestra propia investigación y lenguaje.

 

El Conocimiento Femenino se ocupa de todo

 lo que no se ha ocupado la ciencia y las religiones

 mayoritarias: del pensamiento analógico, de la metáfora,

 de la visión espiritual, de la exaltada inspiración chamánica,

 de la mística, de la mirada creativa, de la contemplación

 del Misterio. Es un espacio que reúne a mujeres anónimas,

 sin rostro, en un circulo, que desean vencer el aislamiento

  creando un refugio lunar en donde tejer la trama infinita del Saber

 

 

 

 

PROPÓSITOS DEL

TALLER

 

LA RUEDA PURPURA  intenta devolverle al

 Ciclo Menstrual su valor positivo y sagrado.

 

LA RUEDA PÚRPURA  aspira a generar un grupo

que ocupe el vacío comunitario que han dejado los antiguos

 Consejos de Ancianas tribales y sus rituales de transición.

LA RUEDA PÚRPURA  desenmascara y hace consciente

 los tabúes que rodean a las funciones biológicas

psicológicas, energéticas y espirituales femeninas.

 

LA RUEDA PÚRPURA  ofrecer un espacio de entrenamiento

 y acompañamiento emocional para todo aquello que

 rodea los Ciclos Femeninos y su salud psicofísica y espiritual.

 

LA RUEDA PURPURA  da instrucción y prevención

a todas las generaciones en los Misterios Femeninos.

Integra a mujeres de todas las etapas: doncellas, maduras, madres y abuelas.

 

LA RUEDA PÚRPURA es un espacio intermedio entre la

 danza, el mito, los relatos personales, la antropología y el alma.

 

El taller esta diseñado como un laberinto.

 Con pasadizos, puertas y atajos que nos llevaran

a la cámara secreta: nuestro útero, origen y fuente, ese lugar donde vive,

desde el comienzo de los tiempos,  el inmortal Poder Femenino.

 

Se realiza en una jornada de seis horas, y una vez

que lo experimentas puedes volver a repetirlo.


Sabado  25  de Octubre, 2008. De 16 a 22hs.
 
Ciudad Autonoma de Buenos Aires
En el Barrio de Chacarita.

Para compartir cualquier inquietud,
pregunta o sugerencia comunícate conmigo.

Una brazo Púrpura
Myriam Wigutov

4553-2575/15-5- 729 4064
www.laruedapurpura.com.ar



LUNA YOGA

LUNA YOGA

Una aproximacion al Hatha Yoga desde la Luna

Luna Yoga es un trabajo desarrolla por Adelheid Ohlig en 1978 despues de haber sido diagnosticada con carnicoma in situ - cancer de cuello uterino. Determinda en buscar una forma de sanacion alternativa a las ofrecidas por sus medicos, comienza una practica de yoga y explora distintas maneras de sanacion. Al sentir que su sanacion estaba relacionado con su ciclo menstrual, Adelheid decide conocer a Aviva Steiner, en Isreal quien habia descubierto ejercicios que podian inducir la ovulacion y la menstruacion. Al estudiar por un periodo tan corto como solo 4 dias Adelheid comienza a menstruar luego de 3 años de ausencia de ciclo. Luego de varios meses de estudio con Aviva, Adelheid se realiza un nuevo diagnostico y los resultados muestran las celulas del cuello uterino sanas y normales. ...
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domingo, 19 de octubre de 2008

El buen nacer no es un lujo

El buen nacer no es un lujo

La nueva maternidad de Tigre es una excepción creada, paradójicamente, para que se cumpla la regla sancionada por ley desde 2004 que protege los derechos de madres, padres, hijos e hijas en el proceso de parto y nacimiento. Sin embargo, una práctica médica invasiva y anquilosada sigue generando tensiones que, por supuesto, involucran cuestiones de género.

Por Roxana Sandá
http://static.pagina12.com.ar/fotos/las12/20081017/notas_12/partotigre.jpg

Septiembre en El Tigre es una especie de bendición de brazos grandes que se derrama en cada piel. Aunque para las jóvenes que viven en las islas, como Melina, asome apenas como una gracia cotidiana desde la niñez. Un derecho por costumbre a los sauces añosos y a un sol que las colorea de arrebato. Por eso advierte que la bendición es otra. “Son esta panza y este hijo por venir en cinco meses. Y a la bendición hay que ayudarla con un lugar bueno. No quiero que me pase lo mismo que a mi vieja cuando nos tuvo a mí y a mis hermanos, que la tiraron sola y a los gritos en una camilla, mal pero acostumbrada. Quiero que me den bola, que me expliquen cómo son las cosas, que me traten bien cuando nazca el bebé. Y dicen que acá todo eso marcha.” El motivo de esperanza que agita Melina está en la flamante maternidad del Hospital Municipal Doctor Valentín Nores, que promueve el parto humanizado como política de salud pública y que se inauguró el 15 de marzo pasado.

Lo que se dispuso entonces, con la creación de la maternidad, fue reactivar una toma de conciencia sobre la ley 25.929 vigente desde 2004, de Derechos de madres, padres, hijos e hijas durante el proceso de nacimiento. En la Argentina son contadas con los dedos de las manos las instituciones públicas y privadas que aplican la normativa.

Se cuentan por miles, en cambio, las mujeres que no reciben un trato profesional respetuoso en los procesos de parto, con la violación sistemática de sus tiempos biológicos y psicológicos. La mayoría sufre prácticas invasivas, adosadas al suministro de medicaciones injustificadas; toleran la prohibición de permanecer acompañadas por una persona de confianza durante el trabajo de parto y posparto, y no gozan del beneficio de apegarse al recién nacido luego de parirlo y durante su permanencia en la institución.

En una realidad sanitaria tan hostil, la virtud de la maternidad de Tigre consiste, precisamente, en brindar herramientas a las mujeres para que alumbren seguras, contenidas y respetadas. El servicio de internación obstétrica cuenta con camilla de parto transformable en silla de parto y camilla de quirófano, que posibilita realizar partos en diferentes posiciones y cesáreas sin necesidad de traslados. Hay un área de preparto con tres camas, para que las mujeres permanezcan acompañadas por quienes deseen durante el período dilatante y el período expulsivo, y funciona una residencia de madres para fortalecer el vínculo madre-hijo cuando el bebé requiere internación prolongada.

“La maternidad se abrió por el compromiso político de invertir en recursos de salud como prioridad y a partir de los datos de morbilidad y mortalidad materna del partido de Tigre, superiores a los de la Quinta Región, a los de la provincia de Buenos Aires y superiores a la media. Hoy asistimos unos 180 partos mensuales y se estima que absorberemos casi la mitad de partos anuales del distrito”, explica la directora general de Hospitales, Raquel Sussman.

¿Cómo se hará eje en el parto humanizado desde la institución?

–La palabra que más me gusta es parto respetuoso. En realidad lo que uno plantea es el respeto por una situación vivencial, casualmente de una mujer. Entonces tenés cuestiones de género, culturales, vinculares. Dije: hagamos una maternidad como creemos que tiene que ser, pero en el espacio público. Porque en el espacio privado hacés un vínculo donde de última el paciente y el médico se eligen aún dentro de una cartilla. Pero en el hospital público la posibilidad de la elección no existe.

Es la práctica del respeto por el otro, por la otra.

–Hay un sector de la población con el que no podés trabajar si de antemano no lo considerás sujeto de derecho; es una postura que irá creciendo con el tiempo. Ese respeto por el otro se dispersa sobre las madres que van a parir, y es lo que queremos ofrecer a las mujeres que acceden al hospital público. El planteo es aprovechar todo lo bueno de la tecnología y de las ciencias humanas.

¿Cómo se articulan esos aspectos?

–Significa respeto por los procesos. El parto no es cuando yo digo, será cuando deba ser, pero vamos a controlar que no se desvíe de lo que las normas de salud establecen como la evolución normal del parto. Aceptar los procesos naturales e intervenir con el conocimiento médico cuando es necesario. A los recién nacidos se les hace la detección de hipotiroidismo, pero las extracciones se realizan al lado de la mamá. A las mujeres por parir se les pregunta si quieren estar acompañadas: algunas están encantadas y otras no quieren. Y escucharlas también es parte del parto respetuoso.

Elvira grita por los pasillos, “porque no entiendo”. Dice que sabe reconocer cuando un nacimiento se avecina, si ella misma parió a tantos hijos como dedos tiene en la mano. Por esa sabiduría de sobreentendidos es que no comprende que a su nieta no le practiquen una cesárea. “Si ya pasaron unas cuantas horas y todavía no dilata”, resopla con fastidio desoyendo otros supuestos que valoran los tiempos íntimos de cada cuerpo, la calma necesaria para el trabajo de parto y el ánimo bajo presión en contra de la adolescente primeriza. “Es que tengo miedo de que le pase algo”, concluye sombría.

La construcción de los mitos del embarazo, como la violencia contra las mujeres, atraviesa todas las franjas sociales. Desde el imaginario de aquéllas con una dinámica hospitalaria de años como pacientes, o aun desde los mismos efectores de la salud, embarazo y parto suelen quedar atrapados en una telaraña ideológica y cultural determinantes.

Algunos fantasmas que componen ese universo: cuando se rompe la bolsa, empieza el trabajo de parto. Si no te hacen episiotomía te desgarrás; no podés beber durante el trabajo de parto porque podés aspirar el vómito si te hacen una cesárea; hay que cortar el cordón umbilical pronto porque le va sangre al bebé y eso es malo. Si no te rasuran los genitales podés infectarte; si te hacen enema no hacés caca en el parto; no hay que gritar porque perdés fuerza. Todos los partos requieren goteo. La médica obstetra Claudia Alonso, integrante de la organización Dando a Luz y una de las coordinadoras de obstetricia de la Maternidad de Tigre, reconoce en esas frases los procesos “de una medicina intervencionista y tecnocrática. Se corre el riesgo de que las propias mujeres pidan intervenciones en los hospitales. Muchas empiezan a medirse con las de mayor poder adquisitivo, que después de dos horas de trabajo de parto les hacen cesáreas, y deciden exigir lo mismo para sí. Se va perdiendo la cultura del parto fisiológico, la intuición del propio cuerpo”.

Dos meses atrás, las profesionales de Dando a Luz tomaron registros de esos maltratos sobre mujeres de la comunidad boliviana que habitan la Villa 1.11.14, del Bajo Flores, y paren a sus hijos en el Hospital Piñero. “Casi todas coincidían en que después del parto quedaban solas, sin sus bebés, apenas cubiertas por una sábana, en un pasillo del hospital. No sabían cómo estaban sus hijos ni a quién reclamar –relata Alonso–. Muchas venían de partos domiciliarios en su país, atendidas por comadronas. Hasta las más jóvenes tienen el relato de los partos acuclillados. Pero volvían a parir al hospital para que sus hijos tuvieran el documento. Es un tema tan fuerte carecer de documento, que prefieren someterse al maltrato.”

El objetivo de modificar de manera positiva la forma de nacer no sólo promovería un modelo de atención a la maternidad centrado en la salud y en la mejora del resultado del parto, “sino que también reduce sustancialmente los costos”, destaca la ginecóloga y obstetra Alejandra Avendaño, jefa del Servicio de Obstetricia de la Maternidad de Tigre y con vasta experiencia en asistencia por parto humanizado. “Entre las prácticas actuales en la atención a la maternidad y al recién nacido que contribuyen a los altos costos y a los resultados inferiores se encuentran las intervenciones diagnósticas y terapéuticas que no tienen eficacia probada. En la Argentina, por ejemplo, los partos están muy medicalizados”, advierte.

El mercado de las intervenciones se trama en la utilización de oxitocina, peridural, en vías de canalización e hilos para suturas. Aumenta veinte veces la necesidad de fórceps y se asciende a un 70 por ciento de cesáreas en el sector privado. La clave está en la optimización del tiempo: cuantas más pacientes se atiendan, más crecerá el negocio. La participación de un enjambre de enfermeras, anestesistas, servicio de hotelería que requieren internaciones de dos a cuatro días por mujer y niño dan cuenta de otra epidemia presupuestaria que se refleja groseramente en las prácticas de cesáreas. Sólo en los hospitales públicos de la ciudad, el porcentaje de partos quirúrgicos oscila entre el 50 por ciento y el 29 por ciento. Mientras que la tasa recomendada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) es del 15 por ciento en hospitales que atienden partos complejos y del 10 por ciento en los que reciben a mujeres sanas. En el total país, el promedio se acerca al 30 por ciento. Y las episiotomías en los sectores público y privado llegan al 90 por ciento, cuando sólo se justifica entre el 8 y 10 por ciento. “La inversión en salud debería realizarse en capacitación para los profesionales y todos los que trabajan en un hospital”, sostiene la obstetra Yasmín Amman. “Tienen que recibir apoyo y ser bien remunerados. No se requieren camillas especiales para tener un parto respetado. Lo único que se necesita es un profesional contenedor, idóneo y abierto.”

Para Amman, “el 70 por ciento de los partos naturales depende más de los profesionales que de los insumos. Las herramientas son necesarias pero la obstetricia, considerada de atención primaria, se basa especialmente en el recurso humano. Pero muchos profesionales y los intereses económicos de la industria la plantean como si fuera una disciplina de cuidados intensivos. Las mujeres deberán empoderarse y recuperar esa concepción de que las embarazadas no son enfermas graves”.

En los últimos años se vislumbró una apertura promovida desde los propios efectores de salud, a partir del trabajo de los movimientos de mujeres y por una creciente voluntad política de avanzar sobre la humanización de la asistencia general en salud. Avendaño supone que “a algunos médicos quizá les cuesta porque no es fácil correrse de la problemática del profesional para ponerse a pensar en la problemática de la familia. Pero en los lugares públicos se está comenzado a revisar rutinas que no ya tienen sentido”.

El desafío de las maternidades públicas y privadas debería ser constituirse como instituciones centradas en la familia. Y el de asistir con respeto el parto, no tratándolo como enfermedad sino como un proceso natural. El neonatólogo Aldo Riscica, jefe de ese servicio en la Maternidad de Tigre, fue trazando el concepto desde sus inicios en la residencia médica y años después como profesional reconocido en una de las maternidades privadas más prestigiosas de esta ciudad. “El médico tiene la omnipotencia de que maneja todo y lo hace bien, y deja de lado montones de cosas. Recién ahora nos estamos dando cuenta de que intervenimos demasiado en situaciones en las que ni siquiera deberíamos estar. Pero es difícil armonizar los avances tecnológicos con los ciclos humanos, porque la realidad es que el médico interviene. El parto se toma como algo patológico en lo que hay que actuar. Cambiar esa mentalidad es el desafío real.”

¿Qué objetivos inmediatos deberían plantearse?

–Generar el debate con los colegas, porque de las discusiones salen mejores ideas. Incorporar calidad permanente a los procesos. Un recién nacido cuidado mejora su relación con la madre, y ésta lo siente de otra manera si lo tiene todo el tiempo a su lado. El vínculo que se forma desde temprano es diferente y más fuerte. A lo mejor, mucha de esta violencia que hay en la sociedad se deba a la intervención que hicimos los médicos durante largo tiempo.

EL MIEDO AL VELLO PUBICO

Los primeros muros que debió derribar Alejandra Avendaño cuando se hizo cargo del Servicio de Obstetricia en la Maternidad de Tigre, se levantaron en la guardia médica, donde a modo de recibimiento un joven profesional le dijo que “en mi guardia no se va a hacer ningún cambio”. La frase quedó como una pincelada de lo que vendría después: debates interminables, a veces peleas a gritos con otros colegas por las diferencias casi ideológicas de entender lo que se presenta como parto humanizado. Incluso la propia directora, Raquel Sussman, admite las reyertas “hasta en los pasillos. Todos defendemos nuestras ideas con pasión. Hay diferencias en los límites, pero eso se dirime cuando considero que es necesario intervenir el proceso natural”. Y si bien el camino desandado en la maternidad es demasiado fresco aún, Avendaño recoge a diario señales de la defensa de antiguas rutinas intervencionistas que hace la mayoría de los profesionales. “Las diferencias se traducen en resistencia a evitar las episiotomías, no aplicar oxitocina o a trabajar con una mujer pariendo sentada o en cuclillas. Algunos se escandalizan frente a la posibilidad de prescindir de la peridural o de no cortar el cordón umbilical de inmediato. Tiene que ver con prácticas arraigadas, y también con el miedo a la industria de los juicios por mala praxis. Hay un trabajo lento de apertura que se está dando entre los mismos profesionales, pero lo cierto es que a los médicos todavía les cuesta trabajar con vello púbico frente a sus ojos.” Al cabo, se preguntan, por qué cambiar una modalidad que se practica desde el siglo diecisiete. “Por comodidad de los médicos, por sometimiento de género y porque los derechos de las mujeres en los servicios de salud no existen”, responde la partera Marina Lembo. “Cuando se menciona la violencia de género, uno se imagina a una mujer golpeada y agredida por su pareja. Nadie lo relaciona con una mujer dolorida, abandonada en una camilla sin recibir atención ni contención, separada de sus afectos e indefensa frente a alguien que introduce los dedos en sus genitales violentamente, la hace callar y le dice: ‘Bien que te gustaba cuando te lo hacían. Ahora bancátela’.”

Si no hubiera médicos, ¿qué pasaría con los partos? ¿No nacerían niños? ¿Habría mucha complicación materno-fetal? La pregunta flota irónica en el aire. La obstetra Claudia Alonso es tajante: “Menos de lo que se cree. Me arriesgo a decir que más del 90 por ciento de los partos ocurrirían normalmente, sin necesidad de médicos todopoderosos”.

CORDOBA: DONDE EL MIEDO PUDO MAS

Desde hace unos años, grupos prointervencionistas de diferentes regiones del país se empeñan en perseguir a aquellos que practican la filosofía del parto humanizado. El caso más reciente ocurrió meses atrás en Córdoba, donde las autoridades del Hospital Misericordia separaron de sus funciones a la obstetra y tocoginecóloga Celsa Bruenner, una pionera del parto domiciliario.

La guardia de obstetricia del Misericordia es en la actualidad un reflejo muy pálido del servicio que había llegado a funcionar desde 1998, época en que Bruenner y un equipo de profesionales comenzaron a realizar partos verticales sin rasurados, enemas ni episiotomías. Durante diez años, a razón de entre siete y diez partos por guardia, las mujeres estuvieron acompañadas por sus afectos y apegadas a sus recién nacidos, a los que no se les cortaba el cordón de inmediato. “Todo eso se suspendió. Ahora se prohíbe que la mujer camine o tome agua durante el período dilatante y no permiten que esté acompañada por un familiar”, lamenta Bruenner, que hoy se limita a realizar tareas administrativas en el sector materno infantil del hospital. “Pese a las evidencias científicas que promulgó el Centro Latino de Estudios Prenatales (Clap) con la Declaración de Fortaleza, en 1985, al respeto por la Ley 25.929 y aun cuando fueron diez años de una asistencia masiva, con demanda espontánea de la población, las autoridades empezaron a molestarse en 2001 y cuatro años después me prohibieron atender partos en cuclillas. Lo que hay ahora son madres con miedo de parir.” En 2004, la jefa del Servicio de Tocoginecología, Cristina Rivera, y el entonces director del hospital y ahora funcionario del ministerio de Salud provincial, Gabriel Pedetta, ordenaron a Bruenner que evitara los partos normales en aquellas que venían con una o más cesáreas, y que retomara las episiotomías y la aplicación de sueros. “Dijeron que de esa manera iban a protegerme de los juicios por mala praxis. Les respondí que pusieran esto por escrito y que además lo refrendaran en los congresos de tocoginecología. Mientras tanto, yo seguiría manejándome con mi filosofía y la evidencia científica. Entonces comenzaron las persecuciones hasta que lograron mi pase en forma irregular, con la firma del propio ministro de Salud.”

En la actualidad, la política de salud maternoinfantil en Córdoba es una especie de quimera: la Ley 25.929 no se cumple en ninguno de sus hospitales. Por caso, el Misericordia perdió su nominación de “hospital comprometido con la madre y el niño”. Después de quince años se disolvió la Comisión de Lactancia y hace tres que no se realiza el curso de lactancia materna. “Siento dolor por las pacientes. Son mujeres del interior de los barrios que se habían convertido en protagonistas de sus embarazos y sus partos. Ahora volvieron a quedar estaqueadas en las camas.”


Nota de Página/12 acá.

Saberes que el hospital expulsa

Saberes que el hospital expulsa

Las mujeres bolivianas cuentan con saberes ancestrales que nunca dejaron de poner en práctica a la hora de parir o ayudar a parir pero que, enfrentados con las prácticas hospitalarias, son menospreciados y hasta calificados como “de animales”. Sin embargo, la necesidad de ir al hospital se impone para poder asegurar un documento para sus hijos e hijas.

Por Veronica Gago

En la Villa 1.11.14 del Bajo Flores abundan los saberes ancestrales sobre cómo ayudar a las mujeres a parir e, incluso, cómo ayudar a los bebés si no están en buena posición a través del manteo: una serie de movimientos extremadamente delicados y precisos que se les practica a las embarazadas con unas mantas –aguayos– que ayudan al niño/a por nacer a ubicarse lo mejor posible. Son conocimientos prácticos que vienen de generaciones anteriores, de otras mujeres que tenían el respetado oficio de parteras en las ciudades de Cochabamba o de Sucre, y que hoy han aterrizado en este barrio porteño porque han migrado con las hijas, sobrinas o nietas de aquellas parteras.

Así se propaga esa experiencia que muchas de ellas escucharon comentar a sus madres y abuelas en Bolivia, que vieron de chicas cómo se divulgaba entre conocidas, o que directamente empezaron a rescatar de sus recuerdos frente a la urgencia de asistir a una vecina que en las estrechas calles de la villa no conseguía que entrara una ambulancia o que un remís la llevara al hospital.

Sin embargo, la tarea de valorización de estos conocimientos y de estas modalidades de parto natural no es nada sencilla. Por un lado, porque no siempre se llevan bien con las prácticas hospitalarias. Por otro, porque no tienen tanta buena prensa como cuando se vuelve moda entre ciertos sectores de clase media y alta.

El primer trabajo entonces es reconocer esos saberes como tales, compartirlos y también narrar y entender su reiterada incomprensión en el sistema de salud pública. Porque efectivamente no se recibe de la misma manera que una modelo o conductora de TV predique los beneficios del parto natural en spots televisivos, que una mujer boliviana pretenda parir de cuclillas en un hospital de Liniers o de Flores y las enfermeras le digan que eso es propio de “animales”, o que los/as obstetras insistan en atarles las piernas o las conminen a hacerse cesárea.

Frida, Karina, Mari, Valle y Verónica –dos de ellas quechuas, otras dos hijas de bolivianos/as y una nacida en Santiago del Estero– son las cinco mujeres que viven en la 1.11.14 y que sostienen un espacio semanal con otras madres del barrio, algunas recién llegadas al país: han conquistado un lugar propio para contar dudas, conversar sobre miedos y angustias y también para construir tácticas a la hora de enfrentar la discriminación cuando en el hospital desconfían de los conocimientos que ellas demuestran sobre sus propios cuerpos. La excusa es un programa que se llama De 0 a 4 (en referencia a la edad de los hijos), promovido por varios ministerios (Salud, Educación y Desarrollo Social), que les da a las coordinadoras un estipendio mínimo para la tarea comunitaria de “capacitación”. Ellas han sabido aprovecharlo a su favor y hacer de esa reunión una sucesión de encuentros de confianza a los que, llueve o truene, las mujeres del barrio asisten.

“Llegué al hospital y me dijeron que me tenía que poner Pervinox en la panza porque me iban a hacer cesárea. Pero yo quería parir normal, ya había roto bolsa y mi bebé casi se me muere porque me hicieron esperar demasiado”, cuenta una de las mujeres que tiene a ese hijo del que habla en brazos. “Sí, a mí también me hicieron esperar de más: fui al hospital y me dijeron: ‘te falta, querida, anda a tu casa y volvé mañana’. Pero yo sentía la cabeza del bebé ya casi saliendo y de la bronca me puse a llorar”, recuerda otra. “Nosotras conocemos cómo es nuestro cuerpo. Cuando fui al hospital yo también ya sabía que estaba lista, tenía la dilatación suficiente, pero igual querían convencerme de que me haga cesárea. No sé por qué no nos creen”, reflexiona otra de las presentes.

La primera pregunta que, ante tanta experiencia, surge hacer es: ¿Por qué ir a parir al hospital si el barrio parece tener una red de saberes y de recursos afectivos más vasta? “Porque es la única manera de que nuestros hijos/as tengan documentos y, por tanto, sean reconocidos como nacidos aquí”, explican. De lo contrario se tienen que hacer trámites bastante engorrosos (conseguir varios testigos, etc.) para que un recién nacido sea legalizado.

La cuestión, entonces, es cómo esos saberes ancestrales y corpóreos –que coinciden con los dictados de la ley nacional de parto respetado, aunque esta ley no tenga cumplimiento efectivo y sea desconocida por la gran mayoría– logran un estatuto de visibilidad y reconocimiento también en las instancias públicas de modo que no sólo sean aprovechados y recuperados para ciertas elites que pueden elegir como una oferta más la posibilidad del parto natural o “respetado” o que tienen herramientas efectivas para exigir el cumplimiento de la ley en instituciones médicas y en momentos de gran vulnerabilidad.

Para estas mujeres, parir a veces implica hacer un recorrido entre varios hospitales justo en el momento mismo de parir. “Bueno, cuando en el Piñeyro me dijeron que no había cama, que tenía que volver al otro día, me fui al Penna, y como tampoco me atendieron ahí, terminé pariendo en la Sardá, pero ya no daba más”, comenta una primeriza.

“No me gustó que no me dejaran entrar con mi hija a la sala de partos. Como no tenía una pareja, pedimos que sea yo, la madre, o alguna de sus hermanas la que entre pero no nos dejaron. Me sentí muy mal al no poder acompañarla porque sabía que ella quería que yo estuviese ahí”, cuenta otra de las asistentes a estas reuniones de los lunes. Y dice: “En el barrio nunca te pasaría eso de parir sola”.


Nota en Página/12 acá.

La psicosis institucional

La psicosis institucional

Por Alberto Grieco *

Desde hace tiempo, en la Argentina tenemos una línea generada por algunos popes, como Florencio Escardó. Fue quien de alguna manera creó una orientación uniendo lo psicológico con lo biológico, y pudo armar una línea donde se hacía la pediatría para la familia. El nacimiento de un ser humano tenía que ver con la familia. Se logró ensamblar la psicología con la medicina hasta que en 1976, a partir de la última dictadura militar, todo lo que se hizo en función de esa integración retrocedió en función de una nueva línea, tecnicista americana, de medicina eficientista. La “superespecialización” hizo que se perdiera de vista a la familia y por ende a todo lo que significa el parto humanizado. Por suerte, siempre quedan grupos de profesionales que sobreviven a todas las eclosiones y pueden retomar esa forma diferente de trabajo. Sin embargo, durante nueve años estuve en la Auditoría General de la ciudad, observando los servicios maternoinfantiles. Es increíble ver el estado actual en que se encuentran. La gran disociación que hay entre neonatólogos, obstetras y pediatras. Cada uno está en su cubículo. Y la mecanización del parto, donde no se arma una buena relación con las pacientes. Los hospitales de la Ciudad padecen una especie de psicosis institucional, por la disociación de los servicios. Es la ideología del individualismo; nadie está pensando en una atención integrada. Si se ingresa a cualquier hospital porteño, hay un cartel que dice “hospital amigo de la madre y el niño”, porque se estimula la lactancia materna. Pero todos olvidan que ese hospital amigo tiene entre un 30 y un 40 por ciento de cesáreas, con una morbilidad en aumento. Finalmente no se cuida a la embarazada, al parto al recién nacido ni a la lactancia. Y el propio sistema debería sincerarse, porque termina siendo falso.

* Neonatologo y pediatra, discipulo de Florencio Escardo.


La nota en su contexto original en Página/12, acá.

domingo, 12 de octubre de 2008

Muertes y sufrimiento innecesarios de bebés en China

PRENSA
Para comunicación inmediata
Septiembre 25, 2008
Muertes y sufrimiento innecesarios de bebés en China

WABA, la World Alliance for Breastfeeding Action[1] (Alianza Mundial Pro-Lactancia Materna) – se solidariza con las familias chinas que sufrieron las trágicas muertes y brote de enfermedad de sus “bao beis”, preciosos lactantes, como resultado de consumir fórmula infantil contaminada con melamina. China no es el único país que ha tenido problemas con la seguridad de la leche artificial infantil.

En años recientes, ha habido 71 ocasiones en que las compañías han sido forzadas a retirar lotes de fórmula debido a contaminación peligrosa. Esto representa un riesgo adicional encima del diariamente universal peligro de preparar y usar la fórmula incorrectamente en casa, lo que también enferma a muchos bebés.

Aunque deben tomarse las más estrictas medidas contra las compañías de lácteos inescrupulosas y poco éticas, WABA invoca urgentemente a renovar el apoyo para el amamantamiento temprano, exclusivo y continuado y a que se movilicen recursos adicionales para hacerlo posible.

"La respuesta a los riesgos de la fórmula infantil es renovar el apoyo al amamantamiento, " señaló la Dra. Felicity Savage, Presidenta del Comité Directivo de WABA. "El amplio uso de la formula comercial, con todos sus riesgos y efectos colaterales aún cuando no esté contaminada con toxinas, es un peligro real para lactantes y niños pequeños en todo el mundo, incluyendo países prósperos."

La alimentación optima del lactante y del niño pequeño se define mundialmente como la lactancia materna precoz y exclusiva durante los primeros 6 meses de vida del niño y la lactancia continuada hasta los 2 años y más, con la introducción gradual de alimentos complementarios ricos en nutrientes, apropiados para la edad, desde los 6 meses.

Recientemente, los fondos nacionales e internacionales para la educación pública y la capacitación de trabajadores de salud para apoyar la lactancia han disminuido.
Como resultado, ha habido una disminución en el número de hospitales que implementan la Iniciativa de Hospital Amigo de los Niños de OMS/UNICEF, la cual incorpora los Diez Pasos para una Lactancia Exitosa y rechaza la promoción poco ética de los sustitutos de la leche materna en los establecimientos de salud. En China, por ejemplo, en una época, los hospitales de maternidad apoyaban totalmente la lactancia materna y la Iniciativa de Hospital Amigo de los Niños. Sin embargo, por el alto nivel de uso de fórmula reflejado en esta pandemia, esa práctica puede ya no ser cierta.

El público merece estar informado con precisión, de que la fórmula, como su nombre lo indica, es una riesgosa mezcla de leche animal con sustancias químicas, desprovista de todo factor inmunológico protector.

Se sabe que la alimentación con fórmula resulta en nutrición sub-óptima del lactante y desarrollo cognoscitivo disminuido, comparados con los mejores resultados de salud y desarrollo para bebés que reciben la leche de su propia madre.

“Una tragedia como ésta no debe volver a ocurrir. La mayoría de madres, cuando se le da apoyo apropiado, información precisa y oportuna y protección de la comercializació n agresiva de la fórmula infantil, es capaz de amamantar,” dijo Susan Siew, Co-Directora de WABA. “A las madres que trabajan, tanto en el sector formal como en el informal, necesitamos proporcionarles un ambiente favorable con derechos de maternidad adecuados que incluyan licencia por maternidad, horarios de trabajo flexibles e instalaciones amigas de la madre y el bebé en los lugares de trabajo.”

WABA invita a todos los Ministros de Salud, a UNICEF y a la OMS y a otras organizaciones nacionales e internacionales que se ocupan de la salud mundial a renovar e incrementar sus fondos y dedicación al apoyo a la lactancia durante los 2 primeros años de vida, no sólo en los hospitales de maternidad, sino en los programas de salud pública y en la comunidad.

La leche materna, el primer alimento para el sector más vulnerable de la población humana: nuestros bebés, debe promoverse, protegerse y apoyarse en todo el mundo. ¡No permitamos que los bebés sufran y mueran innecesariamente!

Para mayor información, tenga la amabilidad de comunicarse con:

Susan Siew
Co-Director, WABA
P.O. Box 1200, 10850 Penang , Malaysia
Tel: 604-658 4816 Fax: 604-657 2655
Email: waba@streamyx. com
Website: www.waba.org. my
Miriam H. Labbok, MD, MPH
FACPM, IBCLC, FABM
WABA Steering Committee
Professor of the Practice of Public Health
Director, Carolina Breastfeeding Institute (CBI)
The University of North Carolina at Chapel Hill
Email: labbok@unc.edu


Enlaces para información más detallada:

1. Riesgos de la Alimentación con Fórmula para Lactantes y Niños:
http://worldbreastf eedingweek. net/wbw2006/ pdf/Risks_ _Final.pdf

2. Lista completa de retiro de leches para bebés contaminadas:
http://www.ibfan. org/site2005/ abm/paginas/ articles/ arch_art/ 85-24.pdf

3. El Kit de la Campaña de Protección de la Matrenidad (MPC) – Una perspectiva de lactancia:
http://www.waba. org.my/whatwedo/ womenandwork/ mpckit.htm

4. La Estrategia Mundial de la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño de OMS/UNICEF:
http://www.who. int/child_ adolescent_ health/documents /9241562218/ en/index. html

5. Declaración de Innocenti 2005 sobre la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño:
http://www.innocent i15.net/declarat ion.pdf.pdf

1 La World Alliance for Breastfeeding Action (WABA) es una red global de individuos y organizaciones comprometidas con la protección, promoción y apoyo de la lactancia en todo el mundo basadas en la Declaración de Innocenti, los Diez Enlaces para Nutrir el Futuro y la Estrategia Mundial para la Alimentación del Lactante y del Niño Pequeño de OMS/UNICEF. Sus socios principales son International Baby Food Action Network (IBFAN), La Leche League International (LLLI), International Lactation Consultant Association (ILCA), Wellstart International y Academy of Breastfeeding Medicine (ABM). WABA tiene status consultivo con UNICEF y es una ONG en Status Consultivo Especial con el Concejo Social y Económico de las Naciones Unidas (ECOSOC).
WABA no acepta auspicio de ninguna clase de compañías productoras de sucedáneos de la leche materna, equipos relacionados ni alimentos complementarios. WABA insta a todos/as los/las participantes de la Semana Mundial de la Lactancia Materna a respetar y seguir esta posición ética.

lunes, 6 de octubre de 2008

Vínculo entre madre e hijo varía según tipo de parto

Estudio en EE. UU. con pacientes que recién dieron a luz


*Parto vaginal y la hormona oxitocina alteran actividad cerebral de la mujer
*Alumbramiento natural eleva reacción a emociones y empatía

Mónica Cordero S. mocordero@nacion.com

El parto natural puede ayudar a una madre a tener un vínculo más fuerte con su bebé recién nacido, ya que esta experiencia estimula un área del cerebro asociada con las emociones y la empatía.
Así lo sugiere un estudio realizado por expertos de la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, en Estados Unidos.

Ellos reclutaron a 12 madres que recién habían dado a luz. Algunas de estas mujeres tuvieron un parto vaginal, mientras que a otras se les practicó una cesárea.

En la investigación, las participantes fueron sometidas a una resonancia magnética –examen que permite escanear el cerebro y obtener imágenes que reflejan su actividad– para medir la reacción de estas ante los hijos.

La actividad cerebral fue estudiada mientras cada mujer escuchaba una grabación del llanto de su bebé en el momento del cambio de pañal.

Además, los investigadores las entrevistaron para valorar su humor, pensamientos y relación con los niños; ninguna de ellas mostró señales de sufrir depresión.

Hallazgos. Los expertos encontraron que la actividad cerebral en áreas como la región cortical –reguladora de las emociones y la empatía– era mayor en las mujeres que tuvieron un parto vaginal, en comparación con aquellas que experimentaron una cesárea.

Los autores señalaron en el estudio, publicado en la revista Journal of Child Psychology and Psychiatry , que el aumento de la actividad cerebral en las madres que dieron a luz de manera natural también fue mayor en las estructuras más profundas de este órgano.

Estas estructuras están asociadas a la motivación y los pensamientos y comportamientos habituales en un individuo.

“El cerebro de la madre se ve modificado por el parto vaginal y por factores neurohormonales como la oxitocina. Esta es una hormona ligada a las conexiones emocionales y los sentimientos de amor”, señaló James Swain, quien dirigió el trabajo, en un comunicado de la Universidad de Yale.

“Los resultados generan muchas preguntas y pueden ayudar a las madres embarazadas a considerar sus opciones”, destacó.

El experto indicó que hay buenas razones para practicar una cesárea y “no queremos que se piense que las madres que optan por esta alternativa tendrán problemas en un futuro”.

Por el contrario, “esperamos poder identificar y ayudar a las nuevas mamás en los problemas mentales del posparto, cualquiera que sea la causa”, concluyó.


Nota completa acá.

viernes, 19 de septiembre de 2008

ACERCA DE LOS MIEDOS

Por MARINA LEMBO

En mi ejercicio cotidiano, acompañando a parejas que buscan vivir su parto y recibir a su hijo/a de una manera distinta a la convencional, y como parte integrante de esta sociedad; muchas veces me encuentro respondiendo u orientando a encontrar respuestas a interrogantes tan únicos y personales como comunes y compartidos.
En primer lugar, tanto dentro de los profesionales del arte de curar como de aquellos que reciben la atención materno- infantil, se evidencia una clara pero angustiante ignorancia. Lo desconocido da miedo. Pero lo conocido, ¿no da miedo?. Quizás por eso, debido a los relatos de terror que escuchamos de nuestras hermanas, primas, madres, vecinas; todas afortunadas por haber sido ‘salvadas’- ellas o sus bebés, justo a tiempo- cuando el bebé no bajaba, o el bebé se pasaba de fecha, o el bebé se ‘ahorcaba’ o la mujer agotada no daba mas del dolor... Miedo a no tener quién nos rescate, digo el médico en el hospital, por supuesto. Muy pocas personas, después de hacer un recorrido y atreverse a preguntar, a ser distintos, a nadar contra la cómoda corriente sumisa y silenciosa, después de tomarse el tiempo y la molestia de informarse adecuadamente (precisa, completa y actualizadamente); llegan a preguntarse ¿No seremos nosotros (los hombres controladores y manipuladores) los que causamos las complicaciones y la necesidad de frenar un resultado adverso causado por una intervención tras otra?
El hombre promete, jugando a ser Dios, que tendrá todo bajo control y nada malo sucederá. Buscamos en un sistema humanamente limitado la certeza de la vida y la salud. Pero nada es gratuito. La falsa seguridad del control absoluto lo pagamos con despersonalización, abandono, atropello y negligencia por abuso de poder y de las tecnologías- imposibilidad de movimiento, desinformación sobre nuestros propios cuerpos, utilización rutinaria de medicaciones, cirugías mayores (cesáreas) ofrecidas ligeramente; todas potencialmente dañinas tanto para la mujer como para su bebé.
Pero entregamos el control y el poder porque nos da MIEDO. Miedo a equivocarnos. Miedo a ser distintos. Miedo al ‘qué diran?’. Miedo a ser juzgados. Miedo a ser censurados. Miedo a sentir. Miedo a la libertad. Miedo a que pase algo. Miedo a la muerte. Miedo a la discapacidad. Todo gira en torno al miedo.
Pero el ‘sistema médico hegemónico’ no nos protege de lo que nos inspira el miedo. La muerte puede encontrarnos en un hospital, es más, es ligeramente mayor en las instituciones- según registros oficiales de la Organización Mundial de la Salud. La discapacidad también podría ocurrir, sabemos que es mas común encontrar traumas en el parto en mujeres y niños en una institución. Miedo a equivocarnos, ante la duda muchas mujeres primerizas y no tan primerizas eligen parir en el hospital; sólo atravesando una experiencia que las dejó con un trago amargo en la garganta y secuelas en su cuerpo y su alma son conscientes de su elección. Aunque reconozcámoslo, ¿qué mujer anda contando que se sintió violada en su parto?, ¿qué hombre anda contando cómo manosearon genitalmente a su mujer y arrancaron a su hijo tironeándole del cuello al punto de terminar en neonatología por dificultad respiratoria?. Nos conformamos con un hijo ‘vivo y sano’. El resto no importa. Y, ¿si pasa algo?. Ayuda mucho ponerle nombre al ‘algo’. Puede llamarse que el bebé no baje, que el dolor me supere, miedo a no ser la nena ‘buena’ y ser la loca que gritó, a no ‘portarse bien’, a que al bebé le cueste respirar, a la hemorragia... Miedo a ser distintos, ‘el pesado’, ‘el que pregunta’, ‘el hippie’, ‘el naturista’, ‘el conflictivo’, ‘el rebelde’, ‘el bohemio’. Pero, ¿De quién es el cuerpo?. Y, ¿De quién es el hijo?. Y, ¿Quién se expone a los riesgos? La sociedad nos incita a consumir y no discutir. 'Callate y pujá'.
¿Qué van a decir mis viejos?, ¿cómo se lo explico a mamá?, "a mi mejor amiga se lo cuento después", quizás el mas grande de todos los miedos: el prejuicio y el aval. Necesitamos ser aprobados y pertenecer.
Entonces, ¿Para qué complicarse?. "Vamos al hospital y listo". "No puede ser tan malo". Creer en un parto respetado en una institución es un pensamiento un poco iluso. Aunque existen unos pocos que lo obtienen.
Parir plenamente es para algunos el punto de llegada de una larga caminata; llena de miedos infundados, fantasías y amenazas del sistema temeroso de perder clientes y adeptos. La recompensa final es un cuerpo saludable, sin episiotomías ni cesáreas innecesarias, un trabajo de parto natural respetado en sus propios tiempos, estar en el centro de los cuidados, ser dueña de tu cuerpo y dueña de tu hijo, ejercer tu rol de protagonista y compañero en esta historia, ser tomado en cuenta como hombre- padre y pareja. Sentirte orgullosa de tu cuerpo poderoso para engendrar y dar vida, para nutrir milagrosamente hasta el hartazgo viendo como brota la leche de tus mamas y como crece la papada de tu hijo, teniendo la libertad de escuchar las necesidades y sabiduría de tu cuerpo: caminar, comer, descansar, dormir, refrescarte, gritar, descontrolarte, gemir, pujar, lamentarte, llorar, morir para dar vida, abrirse para dejar pasar, amar, emocionarte. Sentirte confiada en que te van a respetar, en que te van a cuidar, en que no te van a engañar.
Pero cada rosa tiene su espina. Y cuando estas abrumada, triste, confundida, frustrada, decepcionada, perturbada, cansada, agotada, cuando tuviste una cesárea o tu bebé no refleja lo bien que lo cuidás, o estás harta de la crisis de llanto y te duelen los pezones, cuando la falta de sueño te hace mas intolerante; no vas a estar sola porque va a haber alguien a tu lado, con la empatía de ser mujer para acompañarte y guiarte, para asesorarte y empoderarte. Y con la libertad y la comodidad de estar en tu propia casa y no tener que cumplir con los buenos modales y reglas que la institución te impone por ser la dueña de casa.
En la vida se elige todo el tiempo. ¿Delego y entrego mi mater/paternidad en manos de otros (obstetra, pediatra)?, ¿O comienzo a ejercer mi responsabilidad frente a mi hijo/a por nacer,
evaluando alternativas, informándome y tomando decisiones? Elegir una u otra no es malo. Lo malo es no tener la posibilidad de elegir.

Relato de un Parto en Casa

Imperdible... Hermoso relato de un bello nacimiento en casa... ¡Pasen y vean!

Diciembre

Una noche de diciembre gateaba, me arrastraba, me abrazaba a Pablo, bailaba tratando de resistir mejor el dolor más fuerte que había sentido hasta ese entonces. Estaba en pleno trabajo de parto, en el departamento de dos ambientes que todavía alquilamos en un cuarto piso. La noche anterior había dormido mal y poco en la casa de mis abuelos, porque había sido nochebuena. Las contracciones empezaron muy tímidamente la mañana de navidad, mientras charlaba con mi abuelo en la mesa de la cocina. Al ser tan regulares sospeché que se acercaba el momento para el cual supuestamente todavía no estábamos listos (la fecha probable de parto era el 7 de enero y todavía faltaban hacer algunas cosas en casa para que esté todo como yo quería). Mis hermanas habían dormido enfrente, en lo de mis tíos, así que desperté a Pablo, me crucé, desayuné un poquito más, y sentí en cada contracción la pequeña confirmación de que sí, había llegado el día. Llamaron un remisse y salimos para casa. En la parte trasera del Sierra gris las contracciones me molestaban un poquito más en cada semáforo, y me puse un poco mal por haber tenido que dormir en Ramos, y no haberle pedido a ningún tío, o que no se hayan ofrecido a llevarnos la noche anterior.

Seguir leyendo en su contexto original...

miércoles, 17 de septiembre de 2008

El Poder Natural de la Mujer

Por Vicki Noble

“El ejemplo mas obvio de cuánto nos hemos apartado de nuestras raíces orgánicas como comunidad femenina lo constituyen, en nuestra cultura actual, las prácticas relacionadas con los nacimientos. Las mujeres hemos llegado a creer que no sabemos cómo tener bebés. El hecho nos inspira temor, nos aterroriza, y buscamos la ayuda de los “expertos” para hacerlo bien. Ingresamos en ambientes esterilizados, inhóspitos, alejados de nuestro hogar y nuestra familia, a fin de yacer con los pies levantados para que un técnico extraiga el bebé de nuestro cuerpo. Nos hemos convencido de que, si lo hacemos de otra manera, pondremos en peligro a los niños que traermos al mundo, que los perjudicaremos y apareceremos como unas irresponsables ante nuestros hijos. De modo que, sumisamente, aceptamos los consejos del Médico Todopoderoso y su personal de guardapolvo blanco y, consecuentemente, sobrellevamos en nuestro parto un alto “grado de complicaciones”. Vamos al hospital para hallarnos “seguras”, para ingerir drogas que nos “ayudarán” a hacerlo mejor; seguimos las indicaciones y nos rasuran las partes pudendas, para que al “desgarrarnos” no contaminemos a nuestro hijo.

¿Dónde está el animal que hay en nosotras? ¿Qué se ha hecho de nuestro instinto natural? ¿Cómo imaginamos que han nacido bebés durante todos estos milenios, antes de que inventáramos los hospitales y que los hombres se ocuparan de los partos? Es como si sufriéramos de amnesia; simplemente, no recordamos”.

¡Qué vivan las mujeres!



¡Qué vivan las mujeres que dan vida!

miércoles, 10 de septiembre de 2008

¿¿¿Parto Vaginal vs. Cesárea???

Este mediodía/siesta, en una lindísima charla con Anita, salió el tema.
Y las conclusiones fueron las mismas: cada mujer tiene derecho a elegir como parir.
Yo agrego: pero es menester que cada mujer tenga acceso a toda la información necesaria para poder ejercer ese derecho en plena libertad de acción. Sabiendo a ciencia cierta qué es un parto y qué es una cesárea, cuáles son los riesgos y cuáles son los beneficios de cada una de las opciones.

Comparto un texto que hecha luz sobre este tema...

¿Qué es un buen parto?

Para contestar a esta pregunta no hay que tomar como referencia la “forma” en que se desarrolla el parto. Hay que tomar como referencia cómo lo ha vivenciado la madre y por resonancia con ella, cómo lo ha vivenciado el bebé.
La forma es importante. No cabe duda que es mejor siempre plantear un parto natural (mamífero, según definición del Dr. Michel Odent) que una cesárea programada o un parto hospitalario clásico en que un buen parto es un parto rápido, con todo lo que supone de falta de intimidad, medicación, inmovilización y montaje tecnológico entre otras cosas. Pero como sabemos que las percepciones del bebé tienen como base principal las de la madre, excepcionalmente, puede ser mejor para una madre llena de miedos, o obsesionada con no “sufrir”, una cesárea (mejor no programada sino cuando llegue por naturaleza el nacimiento y esperando a que el proceso de parto esté lo más adelantado posible para permitir le generación del antes comentado cóctel de hormonas). Con ello no quiero juzgar esa decisión sino pensar en lo mejor para el bebé en este caso, en que el problema sería más la desinformación, la preparación previa y la manipulación que le han llevado a esa opción, que el hecho en sí.
También puede ser obligada una cesárea en casos de peligro para la vida del bebé o de la madre, aunque desde luego no en tantas ocasiones como nos quieren hacer creer, pudiendo tomar como referencia las recomendaciones de la OMS.
¿Qué puede hacerse si no hay más remedio que efectuar la cesárea? ¿Supondrá un daño psicológico irreparable para el bebé? Desde luego que no. Sobre todo si la madre, informada y consciente de la capacidad de comunicación que tiene con su bebé, está en contacto mental y emocional continuo con él -permitiéndolo así la epidural, en que la madre mantiene la conciencia-, transmitiéndole tranquilidad, explicándole lo que sucede (sí, habéis leído bien, explicándole lo que en cada momento está sucediendo. Los bebés son capaces de percibir y entender más de lo que podemos imaginar). La calidad emocional del nacimiento dependerán también de la calidad emocional de la gestación y se asentará en las horas y días posteriores al mismo. Si añadimos el no cortar el cordón umbilical hasta que deje de latir, el colocar al bebé en el pecho de su madre (se puede hacer en algunos casos aunque sea cesárea), no interrumpir el contacto madre-bebé si no es imprescindible y el menor tiempo posible (y ahí está el padre para cogerlo en este caso), el iniciar la lactancia…será el mejor de los nacimientos.
Desde al Plataforma de Derechos del Nacimiento defendemos que el mejor parto para la mujer es el mejor parto también para el bebé y es la mujer, suficientemente informada, la que debe decidir cómo dar a Luz, otorgándole las posibilidades de llevarlo a cabo, sea cual sea la forma decidida. Es un derecho básico de respeto y libertad sobre el propio cuerpo. No se puede manipular, desinformar, obligar, como se hace con muchas mujeres, que quedan sin más opciones que las que pasan por el parto hospitalario típico.
Dar a Luz es un acto sagrado, digno de respeto por lo que entraña en cuanto al surgimiento de una nueva vida, por lo que supone como vivencia para la madre, por lo que implica en el futuro del bebé, que es lo mismo que decir en el futuro de toda la humanidad. Al fin y al cabo los bebés de hoy serán las mujeres y hombres del mañana. Bebés, niños, en armonía lo serán también de adultos, llevando a sociedades igualmente en armonía, de lo que estamos más bien faltos en la actualidad.

ANTE TODO: INFORMACIÓN
La gestación, el nacimiento, son los hechos más importantes en la vida de las personas, tanto vivenciándolo como bebé, como siendo madres y padres. En las últimas décadas se ha tecnificado tanto la gestación y el nacimiento que se ha perdido en gran medida la oportunidad de experimentarlo con toda su carga emocional, con toda su fuerza vital.
Toda mujer tiene el derecho (y yo diría además el deber) de informarse de las diferentes posibilidades que tiene de traer a sus hij@s al mundo, de lo que supone cada una de ellas, teniendo en cuenta sus propias necesidades y las del bebé; escogiendo la que crea más adecuada a sus expectativas y deseos. Para ello no hay más remedio muchas veces que “buscar” esa información fuera de los cauces hospitalarios y médicos usuales, tarea que facilitan grupos y asociaciones dedicados a informar, asesorar y proteger los derechos de madres y bebés (incluidas las valiosas asociaciones de apoyo a la lactancia).
Sólo la concienciación de madres y padres de lo que supone una manera u otra de dar a luz puede hacer cambiar finalmente actitudes y protocolos irrespetuosos con las mujeres y sus bebés. Son muchas las personas dispuestas a promover este imprescindible cambio, por bien de los bebés, las madres, los padres y de toda la sociedad.


“El nacimiento es un acto sagrado, una representación en la Tierra de la Creación de la vida. Dar a Luz es un acto sublime de amor, lleno de afecto y entrega. Toda madre, todo bebé, tiene derecho a vivirlo en toda su intensidad, con toda su carga emocional. Respetando el nacimiento, respetamos al Ser Humano, respetamos la Vida y sembramos semillas para un mundo mejor.”

Enrique Blay


El texto completo acá.

Interno: Ani, me encantó! Ya sabés... cuando ella quiera! Besito!

miércoles, 3 de septiembre de 2008

EL CUERPO COMO ESPEJO

Comparto la tarea de una amiga...
TALLER EL CUERPO COMO ESPEJO


Nuestro cuerpo responde a la manera como pensamos, sentimos y actuamos. Esto es lo que se denomina comúnmente la conexión mente y cuerpo.

Cuando estos impulsos se bloquean mentalmente por autorrepresión, educación, norma o costumbre, creamos zonas de escisión en el cuerpo, zonas por las que el flujo de energía se ve interrumpido y aparecen contracciones, temblores, vibraciones y hormigueos... y con el tiempo síntomas.

Querés saber lo que te dice tu cuerpo...?

Dime qué te duele y te diré por qué... y para qué...

El dolor, las contracturas, lumbalgias, migrañas, la retención de líquidos, los procesos asmáticos, alérgicos o cualquier otro desequilibrio pueden ser el síntoma de la tensión sufrida por los distintos problemas a los que te enfrentás cada día.

Cuando almacenamos tensión en nuestro cuerpo, éste la expresa con patología debido a dos posibles razones:

§ Como alarma y expresión, para avisarnos de que algo no anda bien.

§ Como válvula de escape de la tensión, ya que no puede acumular más y la saca.

A lo largo de nuestra vida, hemos aprendido a vestir una coraza que nos protege del dolor, pero también nos aleja del placer.

Tendemos a Hacer sin sentir, a Estar sin ser, siguiendo exigencias impuestas, horarios no siempre acordes con nuestra propia biología.

Qué Te Proponemos?

Aprender a darnos cuenta cómo los síntomas físicos expresan nuestras emociones reprimidas.


Como Lo Implementamos?

§ Enfocamos en limpiar de nuestra Memoria Celular, creencias limitantes acerca de nuestra relación con el cuerpo y la expresión de las emociones, para eliminar las corazas físicas que construimos como mecanismos de defensa.



Te Invitamos a...



· Generar un espacio contenido donde Escuchar lo que tu cuerpo pide y dice...

· Darnos cuenta de que todo lo que sea estar de manera diferente a como estoy realmente, implica un sobreesfuerzo físico.

· Aceptar y reconocer que Ser quienes somos, es el paso necesario para convertirnos en quienes queremos Ser.



Si uno llora cuando tiene ganas de llorar, ríe cuando tiene ganas de reír, grita cuando tiene ganas de gritar, nunca llega a una tristeza, una alegría o una ira que necesite salir y expresarse en forma desproporcionada.



Sábado 20 de Septiembre
de 10:00 hs a 13 hs

En BELGRANO
Zona:
El Solar de la Abadía


Para participar debes inscribirte previamente:
Enviando Datos personales y teléfono de contacto
via mail a:
vivianakold@hotmail
daliatl@yahoo.com.ar

o telefónica después de las 18 hs a los tel
4797-3424 / 4780-0383
Viviana 1563618798
Dalia 1541898583


VALOR del ENCUENTRO $ 70.-


Sugerimos venir con ropa cómoda, y algo para anotar.

Dalia Tavor

Lic. en Educación. Prof. De Educación Física, con especialidad en Patologías de la Postura. Reflexóloga. Reikista. Facilitadora de la Técnica de Memoria Celular. Estudiante avanzado de la formación de Doulas, en Crianza de Laura Gutman.



Viviana Ruth Koldorff

Arquitecta. Consultor Psicológico con orientación Sistémica. Acompañante Terapéutico. Arte terapeuta. Practitioner en Programación Neurolingüística. Facilitadora de Sesiones de Arte terapia y Desbloqueos Emocionales con la Técnica de Decodificación de Memoria Celular.



La Decodificación de Memoria Celular, es una técnica que permite conectar con información almacenada en nuestro cuerpo. Nuestras células guardan no solo la información genética, sino también los datos de nuestra historia personal. Cada experiencia traumática queda grabada en cada una de nuestras células, generando una respuesta automática de stress. Ante un estímulo externo, de connotaciones similares a una experiencia ya acontecida, el cuerpo/inconsciente reacciona segregando una serie de sustancias químicas que provocan una regresión emocional al momento traumático vivido. A través de esta técnica podemos cambiar los patrones energéticos que nos paralizan y construir una nueva opción de vida basada en nuevas elecciones concientes.

sábado, 30 de agosto de 2008

La fiebre y las enfermedades infantiles

Con la intención de despertar la reflexión acerca de los temas de salud, quisiera compartir en este caso un completo artículo aparecido en la revista "Perceval", en donde se aborda con meridiana claridad el enfoque antroposófico del fenómeno de la fiebre y las enfermedades infantiles

Lo que durante generaciones fue natural para toda madre, hoy es inaudito.
Uno de los síntomas más alarmantes, que delatan el distanciamiento de la naturaleza por el que atraviesa el hombre de nuestra época es el que, de día en día, va perdiendo más el sentido necesario para interpretar los hechos fundamentales de la vida, o sea, para comprender la relación que existe entre la salud y la enfermedad. Se encuentra desamparado ante los procesos de su propio organismo, al haber disminuido su instinto de discriminación entre lo saludable y lo nocivo. Tanto es así que, hoy en día la mayoría de la gente sólo ve en la enfermedad un suceso molesto, y con frecuencia hasta peligroso, que debe eliminarse cuanto antes, preferentemente empleando vacunas preventivas, o bien con medicamentos de efectos radicales, aún cuando sólo se trate de una inofensiva fiebre catarral. Aquello que durante generaciones ha sido evidente y natural para toda madre, al hombre de nuestro tiempo le parece un concepto totalmente nuevo e inaudito. Nos referimos al hecho de que toda enfermedad propiamente dicha, o bien sus síntomas de carácter secundario, como la fiebre, puede tener como motivo un fin oculto de vital trascendencia para el desarrollo físico y anímico del individuo.

El miedo a la fiebre

Especialmente en el caso de las enfermedades infantiles los padres, conscientes de su responsabilidad y en su afán de velar por un ser indefenso y dependiente de la ayuda de sus semejantes, ven con angustia y espanto los aspectos, al parecer sólo negativos y peligrosos, de las enfermedades. Muchos padres, ignorando la relación de los hechos fundamentales entre sí, exigen del médico que elimine la fiebre con la mayor rapidez posible y algunos, neciamente, incluso juzgan la aptitud de aquel en función de la velocidad con que logre reducirla o extinguirla. Esta actitud tiene su orígen en la falsa suposición de que la fiebre es una enfermedad en sí misma.

En efecto, hoy en día el mercado ofrece numerosos medicamentos por medio de los cuales el médico está en condiciones de disminuir, e incluso eliminar la fiebre en el término de pocas horas. Pero, lamentablemente, se le presta muy poca atención al hecho de que se hace cada día más necesario poner en el mercado nuevas "drogas prodigiosas" más potentes, debido a que las anteriores dejan de surtir efecto. Sin embargo parece ser que la relación "drogas peligrosas - eliminación de la fiebre - curación" carece de fundamento. A qué se debe, si no, el que a pesar de todo los médicos cada día tengan más trabajo y los hospitales no den abasto? Sin duda alguna, gran número de enfermedades en estado agudo pierden rápidamente su carácter violento gracias a esa clase de medicamentos, pero después de estos tratamientos se ve con frecuencia que el paciente no ha sanado en la verdadera acepción de la palabra -no se restablece del todo- aquejándole, a veces muy pronto, otro tipo de trastornos, pues los anteriores no han sido curados realmente, sino sólo tratados sintomáticamente, es decir, reprimidos.

El motivo de que se presenten más y más enfermedades sin estados febriles, tal como se observa hoy en día, no residirá quizás en que el hombre ha perdido el hábito de generar la "fiebre curativa" a raíz del empleo de medicamentos violentos? Sea como fuere, es un hecho indiscutible que el hombre civilizado apenas conoce en la actualidad la sensación de disfrutar de plena salud, se encuentra en un continuo estado de "suspenso" entre una especie de "semienfermedad" y "semisalud".

Hasta hace poco esta evolución se había limitado a los adultos. Sin embargo, es de lamentar que los "éxitos" médicos descritos se vayan extendiendo paulatinamente a grupos de individuos de edades cada vez menores, es decir, a escolares e incluso a párvulos y lactantes. Hay actualmente niños de dos o tres años que no responden a estos tratamientos, debido a que han tenido ya amplio contacto con los antibióticos existentes, y como los diversos gérmenes se han ido haciendo resistentes a tales medicamentos, la fiebre no se deja reprimir. Cada dos o tres semanas vuelven a presentar alguna enfermedad febril aguda. En ese momento se puede percibir la desesperada vehemencia con la que el niño que ha nacido sano desea experimentar y hacerle frente a una enfermedad, aunque sólo sea por una vez. Ese niño está vacunado contra todo, pero a pesar de ello, quiere ponerse a prueba a sí mismo en una enfermedad, quiere que le dejen hacer uso de sus propias capacidades curativas para fortalecer con ello su constitución.

Es obvio que en los casos de abuso de medicamentos nos encontramos ante manifestaciones degenerativas de nuestra civilización, degeneraciones que, por el momento, aún no constituyen normas. Pero tampoco cabe duda de que estas tendencias van en ascenso, de que el número de esos desdichados niños es ya enorme y de que seguirá en aumento.


Del sentido de la fiebre

En la historia de la Medicina probablemente no haya habido ningún gran médico que no haya instruido a sus discípulos con gran énfasis en el hecho de que la fiebre no es una enfermedad sino algo semejante a un arma, de la que dispone y que produce el enfermo en su lucha contra la enfermedad. Para el médico que trata a sus pacientes aplicando principios biológicos, este concepto es obvio y en los últimos tiempos ha sido totalmente confirmado por la Medicina Académica. El profesor O. Westphal de Friburgo, quien ha vuelto a investigar los procesos febriles, dice al respecto: "La fiebre es sólo uno de los síntomas de una enfermedad. Hoy sabemos con toda certeza que la fiebre en sí es todo lo contrario de una enfermedad, es decir, que la fiebre es parte de los mecanismos de defensa del organismo contra las enfermedades infecciosas."

Ya hemos destacado que se pueden presentar complicaciones y recaimientos y, ante todo, una reconvalescencia prolongada, a raiz de hacer desaparecer la fiebre prematuramente, sin combatir la enfermedad en sí en forma curativa. Además, extinguiendo la fiebre antes de tiempo, el organismo, con frecuencia, no genera inmunidad alguna contra esa determinada afección, de modo que, por ejemplo, una escarlatina cortada con antibióticos puede reincidir varias veces. Y es que el cometido real del médico no debe consistir en mitigar la fiebre, sino que sus esfuerzos deben dirigirse a la vigilancia de su evolución biológica, permitiéndole ejercer su función de factor beneficioso. Se sobrentiende que toda enfermedad puede presentar una evolución grave. En esos casos la naturaleza del tipo de fiebre pone en manos del médico importantes indicios para diagnosticar precozmente tales situaciones. Por lo tanto, es necesario consultar al médico cuando se presenten temperaturas altas, con el fin de que vigile el curso de la fiebre.

Sin embargo, es imprescindible que la persona que está al cuidado del enfermo esté persuadida de la acción benéfica de la fiebre y sepa que una potente reacción febril ayuda al paciente a restablecer la armonía perdida entre los procesos que tienen lugar en su organismo. La inquietud interior inherente al temor a la fiebre y sus complicaciones, de las que quizás se haya oído hablar en alguna oportunidad, se transmite lamentablemente con demasiada rapidez al paciente, dificultando con ello los procesos de curación.

Estas consideraciones son aplicables muy en especial a los estados febriles de los niños. Hay niños vigorosos que presentan temperaturas hasta de 41 grados y a los dos o tres días están completamente sanos. Los padres que tienen experiencia ya han aprendido a recibir con agrado los estados de alta fiebre que acompañan a las afecciones agudas, como la gripe, anginas, o las enfermedades infecciosas infantiles -principalmente el sarampión y la escarlatina. Reconocen en ellos el gran vigor con el que sus hijos se defienden de la enfermedad.

Igual que todas las crisis por las que se atraviesa en la vida, también la fiebre viene frecuentemente acompañada de manifestaciones desagradables. Puede causar una considerable afluencia sanguínea al cerebro con dolores de cabeza bastante fuertes. Se sobrentiende que, o bien el médico o bien la madre, intentarán detraer la sangre de la cabeza, ya sea con compresas frías en las pantorrillas, o poniéndole al niño medias mojadas, o haciéndole lavados de agua tibia con vinagre.

También hay que tener en cuenta el hecho de que algunas enfermedades se tornan sólo peligrosas cuando presentan alguna inflamación sin la alta fiebre correspondiente. La fiebre es, por consiguiente, una exteriorización plena de sentido de la vitalidad del enfermo.

Con respecto al problema de las vacunaciones

Partiendo de lo expuesto, nos encontramos ante un nuevo aspecto de la gran responsabilidad que debemos asumir al vacunar, sin reflexionar, a nuestros niños contra todas clase de enfermedades infantiles. Nuestro concepto de que cada una de las enfermedades infantiles desempeña una profunda misión en el destino evolutivo de la personalidad, demuestra que el eliminar artificialmente las posibles enfermedades no es tan beneficioso, y de ningún modo tiene aspectos tan positivos, como se desea ver hoy en día.

Sin embargo, si con continuas vacunaciones evitamos al organismo del niño la típica controversia con las enfermedades infantiles, tan beneficiosa en la mayoría de los casos, asumimos en pago -según Rudolf Steiner-, en nuestra función de médicos y de educadores, la obligación de activar y armonizar las fuerzas anímicas de nuestros niños con medidas pedagógicas adicionales, tal como se hace por ejemplo en la pedagogía de las Escuelas Waldorf.
Por otra parte, el educador deberá tener conciencia de que toda medida pedagógica provoca reacciones. Así como, por ejemplo, los accesos de cólera de un padre, o la educación exclusivamente intelectual del colegio, debilitan y perjudican el organismo infantil, la formación del individuo dirigida a cultivar y desarrollar su intelecto en equilibrio armonioso con su centro emocional y su voluntad, actúa fortaleciendo la relación entre el cuerpo y el alma y acrecienta con ello la resistencia del organismo contra las tendencias patológicas.

Aquél que comprenda el encadenamiento fundamental aprenderá a ver los maravillosos procesos de la fiebre con otros ojos. Los observará con esmero y atención, pero ya no tratará de intervenir prematuramente y de manera abrupta en el curso de la curación partiendo de estrechos temores. El lugar del temor lo ocupará la admiración hacia estos sabios procesos de la naturaleza, así como la confianza en las fuerzas vivas de cada ser humano en desarrollo, que está tratando de abrirse paso hacia su corporeidad de las más variadas e individuales maneras.

Contacto: consultas@drgrines.com.ar

Extraído de la página de Sergio Grines. Link al artículo.

miércoles, 27 de agosto de 2008

SALUTOGÉNESIS Conferencia

La salud mirada desde un nuevo lugar, muy interesante!




SERGIO GRINES: Médico Homeópata con Ampliación Antroposófica

martes, 19 de agosto de 2008

Los Derechos del Nacimiento

"Este decálogo habla de los derechos que un bebé adquiere cuando decidimos darle la oportunidad de nacer"



Más info en www.pangea.org

lunes, 18 de agosto de 2008

LA RUEDA PURPURA

Sabado 23 de Agosto, 2008. De 16 a 22hs.

Ciudad Autonoma de Buenos Aires

En el Barrio de Chacarita.

Para compartir cualquier inquietud, pregunta o sugerencia comunícate conmigo al 4553-2575

www.laruedapurpura.com.ar



LA RUEDA PÚRPURA TALLER DE CONOCIMIENTO FEMENINO

PROPÓSITOS DEL TALLER

LA RUEDA PÚRPURA intenta devolverle al Ciclo Menstrual su valor positivo y sagrado.

LA RUEDA PÚRPURA aspira a generar un grupo que ocupe el vacío comunitario que han dejado los antiguos Consejos de Ancianas tribales y sus rituales de transición.

LA RUEDA PÚRPURA desenmascara y hace consciente los tabúes que rodean a las funciones biológicas psicológicas, energéticas y espirituales femeninas.

LA RUEDA PÚRPURA ofrecer un espacio de entrenamiento y acompañamiento emocional para todo aquello que rodea los Ciclos Femeninos y su salud psicofísica y espiritual.

LA RUEDA PÚRPURA da instrucción y prevención a todas las generaciones en los Misterios Femeninos. Integra a mujeres de todas las etapas: doncellas, maduras, madres y abuelas.

LA RUEDA PÚRPURA es un espacio intermedio entre ladanza, el mito, los relatos personales, la antropología y el alma.El taller esta diseñado como un laberinto.

Con pasadizos, puertas y atajos que nos llevaran a la cámara secreta: nuestro útero, origen y fuente, ese lugar donde vive, desde el comienzo de los tiempos, el inmortal Poder Femenino.Se realiza en una jornada de seis horas, y una vez que lo experimentas puedes volver a repetirlo.

Este taller es una experiencia transformadora. Podrás a prender a beneficiarte de tus ciclos menstruales, a descubrir su belleza, a aprovecharlos y dejarás de padecerlos o de ser indiferente a ellos. Te sentirás autorizada y responsable de tu cuerpo, emociones y nivel energético. Contactarás con los valores genuinos femeninos. Recibirás información sobre tus ciclos, y portales iniciáticos de tu vida cómo mujer: menarquía, iniciación sexual, maternidad, ciclicidad regular y menopausia. Aprenderás a trabajar con, no contra tu naturaleza femenina y ya no necesitarás controlarla con medicamentos. El conocimiento de tus ciclos vitales reducirá el malestar al rededor de tu sangrado y te permitirá tomar con autoridad el gran reto que es enfrentar cualquiera de los portales iniciáticos femeninos. El inconveniente de menstruar se convertirá en una celebración que te abrirá las puertas hacia tu propia sabiduría. Te dará la opción de acompañar a tus hijas sobrinas, mujeres más jóvenes y a las mas grandes hacia una experiencia femenina más sana. Experimentarás la renovación cíclica en tu cuerpo, mente, emociones, energía, espíritu y alma. La Rueda Púrpura te propone un contacto profundo con tu ser femenino, con el reconocimiento del significado profundo de tu sangrado. Cambiará tu punto de vista sobre vos misma y sobre todas las mujeres.

Querida Amiga, querido Amigo:

Tengo la alegría de contarte que éste Solsticio de Verano, 21 de diciembre de 2004, lo celebro ¡por fin!, con el fruto de una larga cosecha: la publicación independiente del libro sobre el taller: LA RUEDA PÚRPURA-Taller de Conocimiento Femenino.Tanto el libro como el taller tratan de recuperar el valor positivo y sagrado del ciclo menstrual y de los portales iniciáticos femeninos (menarca, iniciación sexual, ciclicidad regular, maternidad y menopausia) desde el particular enfoque de la Espiritualidad Femenina.

El libro ofrece un análisis, información y recursos técnicos para abordar todo aquello que rodea al ciclo de la mujer y su salud psicofísica y espiritual. Así cómo intenta instruir y prevenir a doncellas, adultas y abuelas en los Misterios Femeninos.

Procura una mirada crítica sobre los tabúes, que aún hoy, en nuestra cultura tan civilizada, rodean a las funciones biológicas, psicológicas, energéticas y espirituales femeninas. Propone develar los perfiles arcaicos de lo femenino como complementario, y ya no más cómo opuesto, a lo masculino. Este libro es para todas las mujeres que deseen develar sus rostros mas originales , pero también para todos los hombres que aspiran a una nueva visión de lo femenino.

Por ahora el libro no tendrá distribución masiva y estará a la venta en mi casa.

Un abrazo!

Nací en Buenos Aires en 1960.Teatrista, Docente de Técnicas Corporales,Instructora de Yoga y Bruja. En 1997 mis intereses giraron hacia el sutil mundo de los Misterios del Espíritu Femenino. Desde entonces me dedico a coordinar cursos, seminarios, retiros y talleres, al trabajo como Sacerdotisa de la Diosa y a escribir sobre Espiritualidad Femenina.

Links de Notas

En la pagina NUT

www.wadjet.com.ar/contenidos.htm

dentro de esta pagina en la sección FEMINISMO ESPIRITUAL http://www.wadjet.com.ar/Entrevistas/NacRuedaPurpura.htm

http://www.wadjet.com.ar/Entrevistas/Myriam2a.htm

http://www.wadjet.com.ar/Entrevistas/RelaconlaMadre.htm www.mroja.com.ar dentro de la sección entrevistas y en www.lavozdelaarboleda.blogspot.com

en la Pagina de mi amiga Beatriz Eugenia Andrade Iturribarría www.delcirculodemujeres.blogspot.com

dentro de la seccion Hilvan de niebla

Una brazo Púrpura

Myriam Wigutov

Para compartir cualquier inquietud, pregunta o sugerencia comunícate conmigo 4553-2575/15-5- 729 4064

myriamwigutov@hotmail.com

laruedapurpura@hotmail.com

www.laruedapurpura.com.ar

miércoles, 13 de agosto de 2008

Agricultura Biodinámica en Familia

Estimados amigos y amigas:

Tenemos el gusto de invitarlos a la jornada de Agricultura biodinámica para padres e hijos, que se realizará el viernes 23 de agosto. Pueden concurrir niños de todas las edades. Será libre y gratuita
Por favor, clickear en la imagen para agrandar y ver más información.
Agradecemos difundir esta jornada entre amigos, conocidos e interesados.

Saludamos cordialmente.
--
Jardín de Infantes MICAEL
Calle Maryland s/n -Luján-
Tel 02323-429559


martes, 12 de agosto de 2008

En Rosario, Santa Fe

Grupo de Apoyo Villa Hortensia
Reunión del mes: 12 de Agosto 18:30hs
DESTETE…un proceso…un camino.
Hasta cuando amamantar?
Cuando comienza el destete?
Y si se desteta solito antes que yo quiera?
Y si no se desteta y yo ya quiero?
y…como hago un destete?
Y si me embarazo, puedo seguir amamantando? Y si no quiero?
Como puede ayudar el papá en el proceso de destete?
Estas y otras preguntas que seguro traerás vos, trataremos en esta reunión!!!!!.
Como siempre están invitados los papás!

lunes, 11 de agosto de 2008

Nueva Página

Laura Gutman se renueva.
Vean el nuevo link.

domingo, 3 de agosto de 2008

Semana Mundial de la Lactancia Materna

EL SUPERPODER DE LAS TETAS

Dar el pecho se ha revalorizado en todo el mundo y también en la Argentina. En la Legislatura porteña realizarán una “tetada”.

El bebé nace, como un pez que coletea en busca del mundo fuera del útero, el bebé se acomoda en los pechos de su mamá y busca, como si ya tuviera un mapa, para empezar a chupar. Es uno de los actos más instintivos de los seres humanos, pero, además, una de las mejores vacunas contra todo tipo de enfermedades (respiratorias, diarrea, obesidad y etcéteras) y el abrazo más abrazador entre una mamá y su bebé. Por todo eso, dar la teta, en los últimos años, es cada vez más revalorizado.

En la Argentina, el 94,5% de las mujeres le da la teta –y sólo teta– a su bebé recién nacido. A los dos meses, la alimentación materna baja a la mitad: el 57% de las mamás sigue siendo la única fuente de alimento de su hijo o hija. Pero a los seis meses –el tiempo de lactancia exclusivo recomendado por la Organización Mundial de la Salud– sólo el 36% de las argentinas alimenta sin mamadera a su bebé, según la encuesta de lactancia materna, de la Dirección de Maternidad e Infancia del Ministerio de Salud de la Nación.

En el mundo, también se avanza en la idea de que la mamadera no les llega a los talones a los superpoderes de la teta. Ann Veneman, directora ejecutiva de Unicef, sostuvo: “La lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida puede evitar hasta un 13% de las muertes de niños y niñas menores de cinco años en los países en desarrollo”.

En la Argentina el avance de la lactancia no es suficiente. Pero tampoco puede seguir aumentando si la licencia por maternidad es de sólo tres meses y la jornada laboral reducida –durante un año– no alcanza para llegar a alimentar a puro pecho al bebé. Por eso, en el marco de la semana de la lactancia materna –del 1 al 7 de agosto– el miércoles 6 se hará un “tetada” en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires con la cantante Ligia Piro (hija de Susana Rinaldi) amamantando a su hijo Román, entre otras famosas que no comen del escote, sino que dan de comer con lo que se asoma bajo el escote.

Mónica Tesone, coordinadora de enlaces profesionales de la Liga Internacional de la Leche, explica: “La idea es pedir ampliar la licencia por maternidad. En la provincia de Buenos Aires hay un proyecto, aprobado por la Cámara de Diputados, que promueve que las empleadas públicas tengan una licencia paga por siete meses, pero el Senado no se dispone a aprobar la norma. Por supuesto que con licencia es mucho más fácil dar la teta exclusivamente hasta los seis meses. Lo importante es tener en cuenta que la lactancia es fundamental para la crianza de los chicos y, por lo tanto, no es sólo un beneficio para las madres y sus hijos, sino para toda la sociedad”.

“Cuando más deberían preocuparse los políticos de los ciudadanos es de los 0 a los 3 años”, dijo la psicoanalista Françoise Dolto sobre ese acto que no es una simple bajada de corpiño. De hecho, la tetada en la Legislatura va a recordar a una escena de 1994, cuando María José Lubertino –actual titular del Instituto Nacional contra la Disciminación– amamantó a su bebé en su banca de la Convención Constituyente porteña. Ahora, seguramente, usaría corpiño desmontable, protector de pezón, crema de caléndula, sacaleche –en versión de ordeño humano manual o eléctrica– y sachets para sacar leche de madre y freezarla en pos de una mamadera fatto in casa cuando la mamá tiene que salir.

La reivindicación de la lactancia generó un topless en la industria y también un destape maternal. “El pecho está para alimentar –sostiene Tesone–. Los senos de la mujer representan algo sexual porque aprendemos que es así, pero tenemos que aprender que tienen el objetivo de nutrir al hijo.”

Más allá de las recomendaciones y beneficios de la lactancia, no hay que perder de vista a las mujeres que ponen el cuerpo (bah, las tetas) para dar la teta y son acosadas por campañas y miradas. Las periodistas Ingrid Beck y Paula Rodríguez ironizaron en el libro Guía (inútil) para madres primerizas: “Por cada dos tetas, en este mundo, hay alrededor de setenta personas –unos 15 parientes, 8 amigos, 5 esposas o maridos de esos amigos, 20 conocidos, 3 médicos, 4 enfermeras, 2 farmacéuticos, 10 taxistas y 3 cajeras del supermercado– reclamando su derecho a participar. Tus tetas son tema de debate y de mesas redondas en tu cuarto”.

Nota del Diario Crítica de Hoy